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La flagelación de Cristo, Piero della Francesca

Publicado por Laura Prieto Fernández

La flagelación de Cristo es una obra del artista italiano Piero della Francesca que pertenece a la época del Quattrocento renacentista. Fue realizada en temple sobre tabla (58 x 81 cm); su datación exacta ha suscitado distintas polémicas, sin embargo parece ser que la obra pudo ser realizada entre 1450-1470 ya que durante estos años Della Francesca trabaja en Urbino para el duque Federico III y en los elementos arquitectónicos de la obra se aprecia cierta influencia de la arquitectura de la ciudad.

El pintor italiano ha relegado el tema principal a un segundo plano, la flagelación aparece situada en una escena al fondo de la parte derecha del cuadro mientras en el primer plano de la parte izquierda tres hombres conversan al aire libre. La interpretación tan libre de un tema como éste con una fuerte carga teológica, es posible gracias al hecho de que la obra no responde a ningún tipo de encargo sino que se trataba de una realización libre y personal.

La representación de la temática se ha relegado en función de un estudio composicional y sobre todo arquitectónico; no debemos olvidar la importancia que para este genial humanista las matemáticas y la proporción tenían en la pintura, de hecho Della Francesca es el autor de algunos de los tratados renacentistas más importantes sobre la pintura como por ejemplo De Perspectiva Pigmendi.

Pero la innovación en ésta obra no sólo se encuentra en el tratamiento de la temática, la ordenación, el uso de la arquitectura, el simbolismo… Della Francesca representa la máxima expresión de la perspectiva iniciada en la pintura de Masaccio, la corporalidad de las figuras de Mantegna, del colorido brillante de la escuela veneciana y la expresión máxima del simbolismo.

La obra está dividida en dos por un eje perfectamente simétrico. Las líneas blancas del suelo junto con las columnas y la parte superior del pórtico establecen una composición de líneas verticales y horizontales de gran maestría.

El artista representa con gran maestría un pórtico de corte clasicista que, a través de su enlosado nos lleva a la escena principal desarrollada en el fondo: Cristo atado a una columna igual de clasicista que actúa como podio de una estatua es flagelado por tres personajes mientras Herodes sentado en un trono lo observa impasible. De la escena del fondo destacar igualmente la inscripción que aparece en el lateral del trono: opus petri de burgo sancti sepulcri.

La parte izquierda de la tabla es la que más problemas iconográficos ha presentado, en ella vemos a tres figuras en un espacio abierto, fuera del pórtico renacentista, que están enfrascadas en una interesante conversación ajenos a lo que está sucediendo en la parte derecha. Las tres figuras se han relacionado con la conjuración de los Serafini, 1444. Así el personaje del centro sería el anterior duque de Urbino Oddantonio II flanqueado por dos de sus consejeros que propiciaron su caída; de esta manera se estable un paralelismo entre la parte derecha de temática religiosa con la izquierda más profana.