Arte

Inicio Pintura, Renacimiento Políptico de San Antonio de Piero della Francesca

Políptico de San Antonio de Piero della Francesca

Publicado por A. Cerra

Piero della Francesca acabó en 1469 este gran políptico para el convento franciscano de San Antonio en la ciudad italiana de Perugia. Si bien el encargo lo había recibido mucho antes, en el año 1454.

Esta obra pintada sobre tabla resume muchas de las características de la pintura renacentista del Quattrocento, una época en la que destaca della Francesca por sus cuidadas representaciones de la perspectiva. Algo que también aparece en esta tabla, sobre todo en la escena superior de la Anunciación. Aunque la obra se contrató como una imagen religiosa por lo que tenía que atenerse al tema y a condicionantes propios de la religión.

Políptico de San Antonio de Piero della Francesca

En el centro de la tabla se ve a la Virgen con el Niño, y flanqueándola aparecen cuatro santos repartidos en dos parejas. A la izquierda el Bautista y San Antonio de Padua, y a la derecha San Francisco de Asís y Santa Isabel de Hungría.

Y con algunas escenas de todos estos personajes se ilustra la zona baja del retablo, la predela. Si bien es cierto que es todo un poco caótico al ser una narración un tanto incongruente. Aún así, algunas de las escenas es de enorme calidad, por ejemplo la que muestra la estigmatización de San Francisco, un tema muy tratado por los artistas italianos como por ejemplo por Giotto. Esa escena es de una enorme carga emocional, algo que se refuerza por el ambiente nocturno que genera.

Es decir, de forma individual cada una de las escenas posee su interés, pero no se aprecia una unidad que las armonice a todas ellas. Además a todo ese maremágnum de escenas religiosas hay que sumar la Anunciación de la parte superior, tal y como hemos dicho antes. Esta escena por su tratamiento escenográfico a partir de esa perspectiva de arcos y columnas corintias sin duda es lo más avanzado estilísticamente de la obra, y contrasta por ejemplo con los fondos dorados de las pseudo-hornacinas de abajo, mucho más propias del arte gótico que de las formas del Renacimiento.

Pero no hay que pensar que della Francesca sea un artista de transición entre la Edad Media y la Moderna. En realidad, fue un artista plenamente renacentista, que buscó con su arte la representación de la belleza y de lo más parecido a la realidad, sobre todo basándose en el estudio de la representación espacial, o sea, la perspectiva. Un tema al que dedicó muchas horas de trabajo y que siempre incluía en sus cuadros como por ejemplo en la Sacra Conversazione, y un tema al que incluso dedicó una obra de arte de gran mérito: La ciudad ideal.

Sin embargo, tal vez haya que pensar que en el caso del Políptico de San Antonio las condiciones del encargo eran muy rígidas y quizás por eso acabó tardando tantos años ejecutarlo. O puede que simplemente su especialidad no fueran este tipo de retablos compuestos de distintas imágenes, ya que no hay que olvidar que una de sus obras más singulares y extrañas es el Políptico de la Misericordia.

Categorías: Pintura, Renacimiento