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Madonna de Cenninno Cenninni

Publicado por A. Cerra

Esta Madonna con el Niño entre Ángeles y Santos que hoy en día forma parte de una colección privada, es una de las escasas obras que se conocen del pintor sienés Cenninno di Andrea, más conocido como Cenninno Cenninni (h. 1370 – h. 1440). Un artista que sin duda es un exponente de segunda fila de la pintura gótica italiana, y eso que trabajó en algunos de los centros artísticos más importantes de la época como fueron su Siena natal o Florencia, donde posiblemente falleció.

Madonna con el Niño, Ángeles y Santos de Cenninni

Y además de eso se formó con artistas relevantes como Agnolo Gaddi, el cual estaba vinculado al gran Giotto. Sin embargo, no podemos decir que su pintura fuera de una grandiosa calidad. Pero en cambio es merecedor de pasar a la historia por su obra Libro de Arte. Un tratado artístico que es fruto de su formación y su trabajo como artista durante años. E incluso, además de por lo que nos cuenta, esta obra tiene el valor de ser pionera, ya que fue el primer escrito sobre esta temática que se publicó en lengua vulgar.

De hecho, hoy esta obra la siguen estudiando los investigadores de la pintura medieval y también los restauradores. Ya que en ella se contienen y explican infinidad de detalles técnicos sobre el modo, los materiales y las herramientas para pintar en la época.

Por ejemplo, cuenta que a la hora de pintar la tabla de un retablo. Lo primero que se hacía era elegir los paneles de madera, que eran de roble en el norte de Europa y de chopo en Italia. Y una vez ensambladas esas tablas se las enmarcaba con finas molduras. Después se preparaban para pintar, algo que se hacía aplicando una capa de gesso, es decir una mezcla de tiza y cola de piel de conejo, tras lo cual se lijaban.

No acababan aquí los preparativos. Ya que después se había de preparar las zonas que iban a llevar pan de oro para que brillara de una forma exultante, para lo cual se daba con cola un pigmento rojizo llamado bol. Así se evitaba que el gesso convirtiera esas finas láminas de oro en algo verdoso.

Una vez hecho todo esto y aplicado el pan de oro, se comenzaba a perfilar las figuras, y se preparaban los colores, para lo cual se utilizaban, huevos, separando yemas y claras que habían de ser mezclados con los pigmentos del temple.

Es decir, el Libro del Arte nos cuenta todos los procesos técnicos que se sigue en la pintura gótica, y por supuesto son los que el propio Cenninni seguía a la hora de acometer sus obras.

Pero en el libro hay mucho más que temas de carácter técnico. Son casi 200 capítulos cada uno dedicado a solucionar un problema concreto al que se puede enfrentar el artista. Y entre lo más curioso desde un punto de vista de la teoría del arte sea su llamamiento a buscar modelos en la naturaleza, bien sean de paisajes, árboles o montañas. Algo que desde luego tiene bastante de innovador en la pintura gótica del momento.

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