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Montañas y mar de Helen Frankenthaler

Publicado por A. Cerra

Este cuadro de Montañas y mar, realizado en el año 1952 es la gran obra de la artista estadounidense Helen Frankenthaler (1928 – 2011). Una imagen que plasma a la perfección lo que fue su gran hallazgo artístico, la técnica del Soak Stain, algo que se puede traducir como la “mancha del empapado”.

Montañas y mar de Helen Frankenthaler

Semejante técnica consiste en primer lugar en colocar el lienzo en el suelo, en posición horizontal, tal y como hacía Jackson Pollock, seguramente el gran referente de Frankenthale, aunque ella nunca se consideró una pintura de acción con varios integrantes del Expresionismo Abstracto. Y es que ella consideraba que en sus cuadros no primaba el movimiento sino la fluidez, y eso se debe a su forma de aplicar el color.

La pintora usaba el lienzo sin imprimación alguna, sin prepararlo para que absorbiera mejor la pintura. Algo con lo que ya había experimentado al comienzo de su carrera el español Joan Miró. Pero Frankenthaler fue más allá, ya que licuaba por completo los óleos con disolvente, o sea con aguarrás, trementina e incluso con queroseno. Y la vertía sobre el lienzo para que se filtrara y la absorbiera. El resultado es una especie de mancha, que además genera un efecto característico, y es la especie de aura que hay a su alrededor. Algo que le da más dinamismo a la imagen y corrige esa primera impresión de que estamos ante una acuarela.

Pese a que la pintora titulara esta tela como Montañas y mar, aludiendo a que se había inspirado en los paisajes que había visto durante unas vacaciones en la zona de Nueva Escocia, lo cierto es que se trata de una imagen abstracta, sin ninguna sensación de tridimensionalidad, ya que ni por la técnica ni por el objetivo de la autora, se ha buscado ningún tipo de perspectiva.

El resultado es cuando menos curioso, y lo cierto es que alcanzó cierto éxito en su momento. Tanto que inspiró a otros artistas como Kenneth Noland o Morris Louis, quienes bajo preceptos estéticos similares el movimiento autodenominado Color Field Painting, como pintura de grandes campos de color. Y no solo eso, sino que en muchas ocasiones los artistas del Minimalismo citan los trabajos de Helen Frankenthaler entre sus referencias.

Y es que los cuadros de esta pintora tuvieron una gran divulgación en su momento con importantes exposiciones en las galerías y museos más importantes de Norteamérica, algo que desde luego se basó en la calidad artística de su innovador trabajo, pero también en su capacidad social. Porque durante unos años, tanto ella como su marido, el también pintor Robert Motherwell, se convirtieron en una de las parejas más activas y reconocidas de la alta sociedad de Nueva York, algo que sin duda ayuda en el mundo del arte.

Categorías: Pintura, Vanguardias Artísticas del siglo XX