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Naturaleza muerta con instrumentos musicales de Claesz

Publicado por A. Cerra

Pieter Claesz (1597 – 1661) es uno de los pintores que durante el siglo XVII se especializaron en pintar bodegones, y un magnífico ejemplo es este cuadro que realizó en el año 1623 y que hoy guarda el Museo del Louvre de París.

La cualidad de este artista es que es capaz de dotar a todos esos objetos inanimados mucho significado. A lo cual sin duda ayuda la calidad pictórica en la que los representa, cuidando hasta el último detalle, lo mismo sea un violín que una fruta.

Naturaleza muerta con instrumentos musicales de Pieter Claesz

Para apreciarlo basta con fijarnos en la copa de vino que aparece sobre la mesa. Se detiene en pintar una copa muy delicada, pero que además la pinta dos veces con gran detalle en el reflejo del espejo. No es el único reflejo, ya que en la esquina inferior izquierda se ven unos tarros de cristal muy pulidos donde el reflejo nos da una idea de toda la habitación y de donde viene la luz.

Se ve una mesa en la que hay un montón de comida, tanto productos naturales como ya cocinados. Y los hay más modestos como el pan mientras otros son más exóticos o placenteros como el vino. Todo un conjunto dispuesto encima de un elegante mantel de lino en el que se intuyen sus delicados bordados.

En ese mantel también aparece un reloj con una cinta azul. Este elemento suele aparecer en muchas obras de Claesz y con él alude siempre a la fugacidad de la vida. Ya que como hemos dicho en los bodegones de este pintor todo tiene un significado y un simbolismo. Por ejemplo, la variedad de alimentos de todo tipo parece hablarnos de distintas formas de alimentarse, unas por necesidad y otras por deleite.

O si nos fijamos hay cosas de la comida como las rebanadas de pan que están perfectamente ordenados. Y en cambio los instrumentos o el libro sobre la mesa parecen puestos al azar. No es casual, ya que nos está diciendo que hay cosas básicas, mientras que otras son más caprichosas y fugaces.

También al fondo hay un pequeño espejo apoyado en una pila de libros que representan el conocimiento. Pero la presencia allí de una pipa de fumar parece decirnos que esas lecturas igualmente pueden ser muy placenteras. Una idea que se ve apoyada por la presencia de los tres instrumentos de música: la viola en primer plano, el violín al fondo y la mandolina sobre la mesa.

En cambio hay un elemento al que es difícil encontrarle el simbolismo. Hablamos de la tortuga que hay en primer plano. Puede ser un signo de fecundidad junto a tanta comida. O quizás sea un objeto de coleccionista. No se sabe y es interpretable, y ese es uno de los encantos de este tipo de bodegones barrocos que genéricamente se denominan “vanitas”. Unos cuadros que invitan a especular sobre lo que estamos viendo.

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