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Río Neretva, Mostar de Stanley Spencer

Publicado por A. Cerra

La producción pictórica del artista inglés Stanley Spencer (1891 – 1959) se puede considerar como muy singular y personal, además de difícilmente catalogable en ningún movimiento artístico en concreto.

Como ejemplo puede servir esta obra titulada Río Neretva, Mostar, un cuadro que el pintor realizó allá por el año 1922. En la imagen podemos distinguir la ciudad de Mostar en Bosnia y Herzegovina, una ciudad que está catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y cuyo principal monumento es su viejo puente o Stari Most que vemos al fondo de la panorámica. Y es que como nos indica el título, el protagonista del cuadro son las aguas del río Neretva que pasa bajo el elevadísimo arco de ese puente de piedra y divide en dos partes a la ciudad.

Río Neretva, Mostar de Stanley Spencer

Río Neretva, Mostar de Stanley Spencer

En realidad Stanley Spencer fue un pintor más especializado en temas religiosos, y lo más habitual en sus obras es que represente imágenes inspiradas en escenas bíblicas, pero con la particularidad de que las solía ambientar en su localidad británica natal de Cookham, una pequeña población a orillas del río Támesis. Y es que siempre declaró un amor incondicional hacia esa localidad y en ella pasaba largas temporadas.

No obstante, a lo largo de su vida también viajó fuera de las Islas Británicas, por ejemplo en el año 1915 cuando intervino en la que entonces se llamó La Gran Guerra y que después se ha denominado la Primera Guerra Mundial. Durante su servició como militar en el cuerpo de la Royal Army Medical tuvo que desplazarse a la región de los Balcanes, donde se encuentra Mostar. Y sin duda aquellos lugares y los lugares de la guerra se le quedaron siempre grabados entre sus recuerdos, de ahí que años después pintara esta obra.

Pero no fue ésta la única situación traumática que modeló el peculiar y extravagante carácter de este artista. Otros hechos sumamente importantes en su vida fueron todos los que tuvieron que ver con su agitada vida amorosa, la cual hay que calificarla sobre todo como un verdadero desastre.

Para comprobarlo basta con saber que se casó en el año 1925, pero su matrimonio no duró mucho y pronto llegó el divorcio, especialmente por su propia culpa ya que se enamoró de otra mujer. Con esta nueva mujer finalmente consiguió esposarse, pero con ella jamás consumó el matrimonio, porque en realidad se trataba de una mujer lesbiana que tenía su propia amante. Es lógico suponer la cantidad de quebraderos de cabeza que le supuso esta situación, y sin embargo aquello no fue impedimento para que su esposa posara en diferentes ocasiones para sus cuadros, incluso en alguna ocasión lo hizo desnuda.

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