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Rugby de Jean Jacoby

Publicado por A. Cerra

Rugby de Jean Jacoby

Hoy traemos el caso de un pintor realmente memorable. Se trata de Jean Lucien Nicolas Jacoby (1891 1936). Un pintor luxemburgués que merece ser conocido porque ganó medallas olímpicas en 1924 y 1928, cuando también los artistas podían participar en las Olimpiadas. De hecho él es el único pintor que ha ganado medallas en dos ediciones consecutivas.

Había nacido en Alsacia, y tuvo su primer contacto con las artes en el Escuela de Bellas Artes de Estrasburgo. Luego se convirtió en profesor de dibujo y se trasladó a Berlín y cuando regresó a Francia ganó un concurso con una pintura sobre un atleta. A partir de ahí su arte se centró básicamente en la temática deportiva. Y ni que decir tiene que la cima la alcanzó con las mencionadas medallas olímpicas.

Desde 1912, los artistas podían competir en diversas categorías, como literatura, música, pintura, escultura y hasta arquitectura. Y en casi todas ellas hay anécdotas curiosas que contar. Por ejemplo, en literatura ganaron las medallas en literatura de 1912 dos participantes llamados Georges Hohrod y Martin Eschbath, pero en realidad ambos eran seudónimos de Pierre de Coubertin, el fundador de los Juegos Olímpicos de la era moderna.

Otros nombres a recordar son los del húngaro Alfred Hajós y el de estadounidense Walter W. Winans. Ambos son las únicas personas que han ganado medallas olímpicas tanto en competiciones deportivas como artísticas. Hajós venció en natación en 1896 y muchos años después, en 1924, ganó otra medalla en su faceta de arquitecto. Mientras que Winans ganó en el mismo año 1912 sus preseas en tiro y en escultura.

El caso es que las Olimpiadas mantuvieron este tipo de galardones hasta la edición de 1952, cuando se decidió eliminarlas. Si bien desde entonces, con cada nueva edición olímpica se suele programar un destacada exhibición de arte.

Y volviendo a Jacoby, el caso es que este ilustrador y pintor, ganó la medalla de oro en pintura en el año 1924 gracias a un cuadro titulado Estudio de Deporte. Mientras que en la siguiente edición de 1928 volvió a alzarse a lo más alto del podio con su dibujo Rugby.

Obviamente no estamos hablando de un pintor de primerísima fila, ni que haya pasado a la posteridad como uno de los grandes de la Historia del Arte. Pero sus éxitos están ahí, y su especialización en la temática deportiva le valió múltiples reconocimientos y desde luego no le faltó trabajo para desarrollarse como ilustrador en diversos medios de comunicación. O diseñando curiosos carteles e incluso sellos para los Correos de Luxemburgo, e incluso a modo de homenaje él mismo fue un protagonista de uno de esos sellos en su país de adopción.