Arte

Sonata de Duchamp

Publicado por A. Cerra

Este cuadro que se expone en la salas de Museo de Arte de Philadelphia en Estados Unidos es una creación de un joven Marcel Duchamp, quién lo pintó en 1911, muy poco antes de que se hiciera extraordinariamente famoso con obras como su Rueda de Bicicleta, la célebre L.H.O.O.Q. con la imagen de la Gioconda de Leonardo y otros muchos de sus polémicos y provocadores ready-made.

Sonata de Duchamp

Pero antes de eso, nos presenta este cuadro en su faceta más surrealista y figurativa. Una obra dedicada a los miembros femeninos de su familia. Vemos a su madre en lo más alto de la composición, y bajo ella y formando un rombo casi perfecto y muy evidente están sus tres hermanas. Dos ellas tocando un instrumento en los laterales, Ivonne al piano y Madeleine con el violín, mientras que en la parte baja está sentada Suzanne, en silencio y totalmente ausente en sus pensamientos, e incluso mirando en otra dirección diferente a la de sus dos hermanas.

Se trata de un cuadro con una estructura compositiva muy clara a base de diagonales y también de armonía de colores. Todos ellos basado en la mezcla de amarillo y ocre que domina el cuadro, y que aparece mucho más fuerte en la parte baja, más rosáceo a las altura de las chicas, y más luminoso arriba y al fondo, lo cual todavía hace destacar más a la figura alta de la madre.

En realidad pinta esta obra planteando un problema y una crisis familiar, ya que está hablándonos de como su hermana Suzanne abandonó la familia. Y con esa excusa crea una escena plasmando los sentimientos inconscientes y las idealizaciones de cada cual. De hecho el lienzo está plagado de símbolos y significados sentimentales muy difíciles de desentrañar para cualquiera, salvo para la familia de Duchamp.

No obstante, desde un punto de vista pictórico es una obra muy interesante, para comprobar como este artista tan rompedor y vanguardista, al mismo tiempo sabía hacer obras con un profundo orden compositivo basado en la construcción geométrica y con una delicada armonía de los colores.

De alguna forma es una imagen que en el fondo viene a decir, que él sabía pintar, que conocía los estilos del momento y los convencionalismos que ya había en las vanguardias de la época, y por eso ya estaba preparado para romper con todo ello. Su concepto de arte va más allá de la pintura al óleo, y ciertamente lo va a demostrar en breve con obras como las citadas al principio del artículo.

Categorías: Pintura, Vanguardias Artísticas del siglo XX