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Totalizador de Francis Picabia

Publicado por A. Cerra

Francis Picabia (1879 – 1953) fue un pintor francés de origen cubano cuya trayectoria artística siempre estuvo entre las corrientes de vanguardia más arriesgada y con una evolución continua, además de impredecible. De forma que a lo largo de su vida fue afín a diversas estéticas y corrientes creativas, configurando una carrera absolutamente personal e inclasificable.

Totalizador de Francis Picabia

En sus comienzos se formó con un estilo a caballo de impresionismo y el postimpresionismo, y pronto se adentró también de la pintura cubista. Pero no tardó mucho en rechazar ese estilo y acercarse al Orfismo de Robert Delaunay y momentáneamente encandilarse por los principios del arte abstracto. Si bien cuando entró en contacto con Marcel Duchamp iba a convertirse en uno de los máximos representantes del Dadaísmo.

El espíritu dadaísta le llevó a concebir un tipo de pintura mecánica con la que recreaba máquinas inútiles, lo cual no estaba exento de ironía y también de crítica hacia ese momento de la historia previo a la Primera Guerra Mundial. Se trataba de un arte con el que buscaba la provocación y hasta el rechazo, un campo en el que Picabia se encontraba muy cómodo.

Aquellas formas fueron evolucionando hacia obras como la que vemos aquí, titulada Totalizador. Una obra expuesta por primera vez en el año 1922. Una imagen basada en un concepto plástico absolutamente dominado por la geometría y especialmente creado a partir del círculo. Unas formas que parecen no cuadrar del todo con el fondo de tonos ocres. Se trata de una especie de abstracción geométrica, pero en la que hay cierto misterio, algo de crítica al mecanicismo y también una parte de oscura simbología sexual en gran parte debida por las continuas lecturas de las obras de Sigmund Freud. Y según los críticos también hay una clara influencia del gran referente del movimiento Dadá, Duchamp, y especialmente de su obra El gran vidrio.

Curiosamente mientras Picabia concebía esta obra y otras similares de carácter tan abstracto y geométrico fue capaz de combinarlas con otros cuadros de temática figurativa. Y es que como decimos, Francis Picabia fue un pintor siempre inconformista y variable, de hecho tras este periodo todavía pasaría por otras fases creativas como su arte surrealista o una nueva abstracción. En definitiva, un creador en una continua evolución y también en continuo movimiento, ya que a lo largo de su vida llegó a residir en muchos lugares: Francia, Estados Unidos, España, Suiza…

Categorías: Abstraccionismo, Pintura