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Vista de Amersfoort de Van Goyen

Publicado por A. Cerra

De Jan Van Goyen son característicos sus amplios paisajes, como en el que vemos en este cuadro realizado hacia el año 1646 o por ejemplo en Un molino de viento junto a un río.

En esta ocasión es una vista desde la lejanía de la ciudad de Amersfoort, en la que destaca su gran iglesia. Pero aunque la población y el paisaje holandés tremendamente llano son dos de los protagonistas de la escena, hay mucho más. Ya que Van Goyen incluye diferentes elementos con los que consigue humanizar el paisaje. Uno de esos elementos son las gentes que se ven tirando a la izquierda casi en primer plano. Al igual que hay otros dos labriegos sentados en el suelo en el otro extremo del cuadro.

Vista de Amersfoort de Van Goyen

Van Goyen fue un verdadero experto en realizar vistas panorámicas de ciudades holandesas. De hecho, esos fueron sus primeros trabajos reconocidos hacia la década de 1630. Y prosiguió con esa labor durante mucho tiempo, teniendo algunas ciudades como auténticas predilectas de sus telas. Por ejemplo, pintó en numerosas ocasiones Rhennen o Nimega, e incluso durante mucho tiempo se pensó que esta tela podía ser una de esas dos urbes. Aunque los estudiosos finalmente la han identificado con Amersfoort, tanto por la forma de su iglesia de Nuestra Señora, como por el río estrecho que hay a la izquierda.

La verdad es que este pintor fue un superdotado a la hora de realizar este tipo de vistas urbanas, las cuales era capaz de representar con auténticos criterios topográficos, si bien al mismo tiempo eso no le impedía incorporar elementos fantasiosos e imaginarios que le ayudaban a dinamizar la escena.

Ese valor topográfico se debe a que estamos ante un paisajista que trabajaba mucho al aire libre. No solo su trabajo se basaba en la observación in situ de la naturaleza, sino que tomaba muchos apuntes en ella y llegaba a comenzar así alguna de sus obras, si el tamaño y formato se lo permitía. Por esa razón, en muchos de sus cuadros cuando se analizan se pueden ver que bajo los colores hay un dibujo realizado a carboncillo, y en ocasiones ese abocetado está hecho mediante pinturas a la acuarela.

Si bien es igualmente cierto que en muchos casos esas notas tomadas al aire libre no dejaban de ser estudios previos, en ocasiones con gran exactitud respecto a los lugares representados. Por ejemplo se conserva un buen dibujo topográfico que hizo de Amersfoort, y que muy posiblemente usó como base para este lienzo. Y es muy interesante ver como en la obra definitiva ha sabido manipular el terreno en torno a la población para darle el efecto deseado.

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