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Vista de Delft de Vermeer

Publicado por A. Cerra
Vista de Delft, de Johannes Vermeer

Vista de Delft, de Johannes Vermeer

Se trata de un óleo pintado sobre lienzo por el artista holandés Johannes Vermeer entre los años 1660 y 1661, y que en la actualidad forma parte de la colección de museo Mauritshuis de la ciudad también holandesa de La Haya.

Este pintor nacido precisamente en Delft hacia el año 1632 y muerto en 1676 pintó en numerosas ocasiones su ciudad y sus habitantes, de hecho ha pasado a los manuales de Historia del Arte con el sobrenombre de Vermeer de Delft.

En realidad el número de sus cuadros que han llegado a nuestros días no es muy elevado, concretamente unos cuarenta, ya que su método para pintar suponía que en cada obra invirtiera una enorme cantidad de tiempo y por eso solía pintar más o menos dos cuadros cada año. Sin embargo, ese trabajo sin ser cuantioso es de una elevadísima calidad, tanto desde un punto de vista artístico como también histórico, porque pocos pintores contemporáneos supieron pintar tan bien como él la sociedad de los Países Bajos del siglo XVII, el periodo de máximo esplendor de ese reino, y especialmente de la ciudad de Delft que por aquel entonces contaba con un importante poderío económico, ya que se había convertido en un de las sedes de la poderosa Compañía de las Indias Occidentales, y entre sus numerosas fuentes de riqueza se contaba con la prestigiosa producción de porcelana basada en los modelos chinos que se importaban hasta allí en el siglo XVII.

El estilo pictórico de Vermeer es uno de los más destacados del Barroco holandés y su influencia fue enorme, e incluso hoy en día algunas de sus obras son reconocibles y gozan de mucha popularidad entre el gran público como es el caso de pequeños lienzos del encanto de La lechera o el retrato de La joven de la perla.

Sin duda alguna, la fama de esas obras se debe a la portentosa técnica de Vermeer, una técnica que conseguía dotar a todas de sus obras de una agradable armonía visual, especialmente gracias a su magistral empleo de los colores. Pero además de su colorido tan típico de la escuela pictórica flamenca, también son muy de destacar sus estudiadas composiciones, tanto a la hora de pintar exteriores como en esta Vista de Delft o en otras obras ambientadas en espacios interiores, como en el caso de su obra El pintor en su taller, y en ambas situaciones demuestra un completo dominio de las técnicas de la perspectiva, para lograr que las dos dimensiones del lienzo se transformen en tridimensionales y posean un profundidad natural.

En definitiva, los cuadros de Johannes Vermeer lo convierten en uno de los artistas holandeses más importantes de la historia de ese país, pero sobre todo más importantes de su tiempo, ya que junto a Rembrandt y Franz Hals forman la triada más esplendorosa e internacional de la ya de por sí destacable pintura del Barroco holandés.