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Retrato de un caballero de Moretto de Brescia

Publicado por A. Cerra

El verdadero nombre de Moretto de Brescia (h. 1498 – 1554) era Alessandro Bonvicino, y durante unos años fue uno de los principales pintores de la ciudad de Brescia, donde despuntó en especial por la pintura religiosa. Y es que la historia de esa ciudad durante la primera mitad del siglo XVI fue bastante convulsa, ya que estuvo sucesivamente bajo el dominio del ducado de Milán, de los franceses o de la República de Venecia, y siempre la religión era un factor importante.

Retrato de un caballero de Moretto de Brescia

Pero no solo hizo pintura religiosa, también creó obra de carácter civil, y como muestra este Retrato de Caballero que atesora la National Gallery de Londres. Una obra datada en 1526, tal y como se puede leer en los caracteres romanos de la parte inferior del cuadro.

En realidad es uno de los pocos retratos aristocráticos que nos han llegado de este pintor que realmente hizo escuela en su ciudad de Brescia donde tuvo varios alumnos destacados como por ejemplo Giovanni Battista Moroni.

Lo primero que hay que saber de este lienzo es que es un retrato a tamaño natural, ya que la tela mide 201 x 92 cm. Un formato de escala que sin duda es una herencia de la pintura alemana, que habían popularizado antes Cranach y Holbein. Pero para el resto de características, el estilo hay que vincularlo con la escuela veneciana. De hecho ha habido historiadores que aseguran que Moretto llegó a estudiar con Tiziano, y conocía tanto las obras de Giorgione como las de Lotto, y además había trabajado un tiempo en la ciudad de Bérgamo estableciendo contacto con el arte veneciano. Y desde luego la pose, la actitud del retratado e incluso detalles del color están vinculados con todos esos antecedentes.

Se ignora quién es el caballero, pero quizás se trate de un miembro de la familia Avogadro, una poderosa estirpe de Brescia. Los motivos para pensar así están en la ambientación del retrato ubicado en una villa renacentista como la que pudo tener esa familia. Y de hecho, el cuadro procede del palacio que habitaron sus descendientes.

Además el traje imita el estilo militar de los mercenarios suizos que trabajaban para el Sacro Emperador Romano, cuya autoridad siempre habían defendido en Brescia, incluso en el tiempo en que estaban más unidos con la República de Venecia, enemiga acérrima de ese imperio.

Sin duda Moretto nos presenta una buena muestra de la moda del momento, y son diversos los retratos contemporáneos en los que se aprecian características semejantes. El pelo corto, barba, una boina roja, calzones abultados, acuchillados como ocurre con el jubón. Además una capa corta que aumenta el volumen de la figura. Aunque quizás lo más chocante del retrato es la postura. Él se apoya en una columna y por su gesto parece dudar entre convertirse en un guerrero o un poeta.

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