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El crítico de arte de Raoul Hausmann

Publicado por A. Cerra

Raoul Hausmann (1886 – 1971) se convirtió durante los años 20 del pasado siglo en el epicentro del movimiento dadaísta en Berlín, y lo hizo tanto con sus publicaciones como con obras como este fotocollage y litografía sobre papel realizado en 1919. Una creación que en la actualidad se expone dentro de la Tate Collection de Londres.

El crítico de arte de Hausmann

Hausmann era conocido el “dadásofo” por sus escritos sobre la teoría del Dadadísmo, muchos de ellos publicados en la revista Der Dada, la cual también tenía tintes políticos. Y es que esta corriente artística en Alemania siempre estuvo muy próxima a los planteamientos de izquierdas y los movimientos obreros.

Era una estética que surgió con el objetivo de protestar contra los convencionalismos más burgueses, y para ello se usaban todo tipo de técnicas. Desde artículos escritos hasta fotomontajes satíricos, como el que aquí vemos.

Para realizar esos fotomontajes, este artista empleaba los materiales más comunes, como podían ser las tipografías o los recortes de prensa, y también su querida fotografía. De hecho, cuando el Dadaísmo pasó de moda, o sea, ya en los años 30, Hausmann se dedicó casi en exclusiva al arte fotográfico.

Pues bien, en el caso de El crítico de arte, ¿sobre qué está satirizando? Evidentemente es una crítica a los propios críticos de arte, y no tanto porque defiendan los gustos más tradicionales o diferentes al de los dadaístas. Lo más mordaz y ácido es insinuar que se les puede comprar, y a eso se alude con el trozo de un billete que sale del cuello del personaje. De hecho, nos viste al personaje con el recorte de un traje costoso de tres piezas, algo que no se podría pagar cualquiera.

En realidad, hay otros muchos detalles satíricos. Hay que fijarse en los ojos, que están cegados, en una metáfora clara de su cortedad de vista. Y si se mira su boca, se ve que hay un recorte que parece hablar, y lo hace a la mujer que hay al lado, lo cual nos lo presentaría como un vendedor de cierto tipo de arte y que trabaja para cierto público. De esta forman nos presenta a alguien que no es un crítico imparcial, sino alguien con un espíritu sobre todo comercial y que atiende únicamente a cierto tipo de clase social.

Por otro lado, las mejillas del personaje están como enrojecidas, aludiendo a que muchos estaban borrachos a la hora de escribir sus críticas.

Para acabar, hay que fijarse en un detalle que de alguna manera puede resumir el aspecto más absurdo del Dadaísmo. Ese detalle es el modo de firmar la obra. Bajo la citada señora hay un recorte en el que se lee el nombre el autor, Raoul Hausmann, pero que tiene este cargo: “Presidente del Sol, la Luna y la pequeña Tierra”. Lo cual se puede entender como un egocentrismo desmesurado, pero también como una crítica al ambiente político del momento en Alemania, donde había un vacío de poder tras la abdicación del káiser Guillermo por su derrota en la Primera Guerra Mundial.

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