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Iglesia de San Vicente de Cardona

Publicado por A. Cerra

Este templo románico se eleva junto al castillo de Cardona, localidad de la provincia de Barcelona. Formando entre el castillo y la iglesia un punto de gran importancia estratégica. Un valor importante en el momento que fue construida la iglesia, entre los años 1029 y 1040. Ya que desde ahí se podía visualizar el terreno circundante de la Plana de Bagés, Vic y Lluçanés, y especialmente la zona de la montaña salina que se explotó durante toda la Edad Media.

San Vicente de Cardona

San Vicente de Cardona

La iglesia de San Vicente se construyó con la repoblación que se hizo en la zona tras la caída del Califato de Córdoba. Y para su financiación se contó con el aporte económico que supusieron las donaciones del Arnulfo, el Obispo de Vic muerto en 1010. Por aquellos años, en esta zona habría una iglesia anterior de menores dimensiones. Pero el señor de estas tierras, el vizconde Bremond consultaría al influyente abad Oliba, quién le recomendó construir otro templo nuevo y que lo ocupara una comunidad abacial. Y así lo hizo el vizconde, aunque le llegó la muerte en 1029 y no la vio acabada, algo de lo que se encargó su hermano y heredero del poder.

Dado que se construyó de forma continua, el edificio muestra una gran unidad estilística en sus formas. Y sobre todo muestra una gran perfección, convirtiéndose en el que posiblemente sea el mejor ejemplo del Primer Románico Catalán, compitiendo con otras obras mucho más famosas como el Monasterio de Ripoll o el castillo de San Pedro de Rodas.

Se trata de un edificio completamente abovedado, con gran coherencia entre su destacable envergadura y la estructura que se empleó. Y es que se tiene constancia de que en su construcción intervinieron maestros canteros lombardos, por aquellos años los más reputados.

La iglesia tiene una planta basilical con transepto que no se acusa en planta. Y bajo el ábside mayor, se excavó una cripta, lo que supuso que el altar mayor esté más elevado que el resto.

Para sostener toda la cubierta abovedada se emplearon pilares compuestos complejos que se desarrollan en forma de cruz, adonde llegan los arcos fajones de la bóveda de cañón de la nave central. Mientras que en las laterales, mucho más estrechas que la central, la bóveda es de arista. Y en cuanto a la zona del crucero, allí se eleva una cúpula sobre trompas, y aquí quizás sea donde menos precisos estuvieron los artífices de la obra, y donde se pueden descubrir un mayor número de imperfecciones. Esta cúpula aparece horadada por motivos de iluminación, algo que se consiguió gracias que las piedras utilizadas no son de gran tamaño.

Algo que muestra la presencia de canteros lombardos en esta obra, es la presencia de siete nichos en el ábside y otros dos en los tramos rectos que llevan hasta él. Algo que hacían con un criterio estético, pero también como un método para aliviar el grosor de los muros. Y estos nichos se cubre con arcos apoyados en columnas de fustes redondeados que mejoran más la articulación del muro. En definitiva, este templo pese a su temprana construcción es un gran ejemplo de la arquitectura románica.

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