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Iglesia de Santa María de Alaón

Publicado por A. Cerra

En la actualidad este importante monasterio de la época medieval, ha perdido semejante rango y en realidad es la iglesia parroquial de una pequeña población situado en la cordillera pirenaica, en su vertiente española.

No obstante, el conjunto monumental guarda partes que demuestran su importancia durante la Edad Media. Por ejemplo, su iglesia, un claro ejemplo de la arquitectura románica. Se trata de un templo de planta basilical de tres naves, siendo más alta la nave central. Mientras que en la cabecera posee tres ábsides semicirculares y en su planta inferior se conserva la antigua cripta.

Monasterio de Alaón

Monasterio de Alaón

En cuanto al exterior de la iglesia, hay que decir que su decoración la relaciona con el estilo románico lombardo tardío, sobre todo por la presencia de la serie de típicos arquillos lombardos y lesenas, sobre las que se desarrolla un friso de ajedrezado.

La portada principal se abre en el cuarto tramo del muro sur. Y se trata de una portada abierta mediante un arco de medio punto que posee arquivolta apoyada en jambas rectas, sin imposta alguna. En esa misma portada aparece un crismón trinitario rodeado de ajedrezado. Dada su ubicación geográfica, podría pensarse que se trata del ajedrezado jaqués, denominado así por ser originario de la Catedral de Jaca. Sin embargo, no es así ya que en realidad es un taqueado conseguido a partir de la alternancia de pequeños sillarejos, rehundiendo uno sí y otro no. Algo que lo diferencia del ajedrezado jaqués, tallado en un único sillar.

Dentro del templo, la nave central además de ser más alta, también es el doble de ancha que las naves laterales. Y también se diferencia en que tiene cinco tramos cubiertos con bóveda de medio cañón, mientras que las laterales tienen seis cubiertas con bóveda de arista.

El primer tramo de la nave central está sobreelevado por situarse bajo él la cripta. Y es un tramo decorado con un bello mosaico geométrico de tonos rojizos, beiges y negros que forman rosetones, y donde se descubre una alegoría del milagro de los panes y los peces.

Curiosamente, también en la nave central ningún par de pilares repite su forma. Los hay con semicolumnas, cruciformes, sin fajón,… Algo que hace pensar que se construyó el templo como si no hubiera existido un proyecto inicial.

En la parte norte de la iglesia, recientes excavaciones arqueológicas han sacado a la luz lo que fue el claustro del monasterio, que se unía a la iglesia mediante una puerta en la nave lateral correspondiente. No se trata de un claustro de grandes dimensiones, ya que tan apenas supera los 80 metros cuadrados, pero se han hallado las basas de las columnas que sostenían la galería cubierta que miraban al patio abierto en el centro. Y también las excavaciones arqueológicas han descubierto las trazas de las estancias que componían el conjunto monacal, que en sus tiempos fue clave para el avance de la Reconquista.

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