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Cabeza de Montserrat gritando de Julio González

Publicado por A. Cerra

Esta obra realizada en bronce por el artista español Julio González en el año 1942 se conserva en la actualidad en Museum of Modern Art (MOMA) de Nueva York.

La escultura la finalizó el escultor en el mismo año de su muerte, ya que falleció en marzo de 1842 de un ataque al corazón a la edad de 65 años. A lo largo de toda esa vida se convirtió en uno de los escultores más importantes de las vanguardias europeas, adscribiendo en diversos momentos de su producción a diferentes corrientes como el Cubismo. Y también conoció y trabó amistad a muchos de los grandes artistas del momento, tanto escultores como Constantin Brancusi como pintores como de la talla de Pablo Picasso.

Cabeza de Montserrat gritando de Julio González

Cabeza de Montserrat gritando de Julio González

Sin embargo, antes de que llegara al cenit de su carrera, todo comenzó en el taller artesanal de su padre y junto a su hermano. Allí la familia se dedicaba a la orfebrería y la forja desde su taller situado en la Rambla de Cataluña de su Barcelona natal. Lo cual le sirvió para aprender el oficio, lo cual se reforzó por su ingreso en la Escuela de Bellas ARtes de la Lonja de Barcelona. Por cierto, en el taller de los González se realizó algunas de las obras en hierro que posteriormente decoraron el templo de la Sagrada Familia de Gaudí. Pero a la muerte de padre, se trasladaría a París, donde estableció contacto con gran parte de la vanguardia artística europea, y especialmente mantuvo una relación de amistad con otro escultor español de renombre, Pablo Gargallo, con el cual llegó a compartir taller de trabajo en ciertos momentos.

En la capital francesa se dedicó en paralelo tanto a la escultura como a la pintura, si bien con el paso del tiempo se fue decantando cada vez más por la escultura en metal, preferentemente en hierro, el material más pujante y moderno de aquellos años, y con el que creó algunas de sus obras maestras como la Mujer mirándose ante el espejo, una obra del año 1937.

Curiosamente ese mismo año creó su primera escultura titulada Montserrat, que se expuso junto al Guernica de Picasso en el Pabellón Español de la Exposición Internacional celebrada ese año en París. Y es que ambas obras estaba estrechamente unidas al momento histórico, y ambas planteaban el horror y la barbarie de la Guerra Civil Española que se estaba desarrollando en esas fechas.

A esa primera Montserrat le siguieron otras en los últimos años de su vida, como la Pequeña Montserrat asustada realizada en yeso. Y a ésta le seguiría la obra que aquí mostramos, la Cabeza de Montserrat gritando, ahora ya hecha en bronce.

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