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Serie de Toreros de Manolo Hugue

Publicado por A. Cerra

Manolo Hugue nació en el año 1872 y murió en 1945, y su nombre artístico fue simplemente Manolo. Se trata de una artista, tanto escultor como ilustrador, de origen catalán, y de hecho durante toda su vida se comportó como un pagés catalán, si bien conociendo su biografía también se desprende que tuvo una vida bohemia, azarosa y bastante marginal.

Torero de Manolo Hugue

Torero de Manolo Hugue

En lo referente a su producción artística hay dos motivos que repite a lo largo de toda su trayectoria. Uno de estos motivos fueron los desnudos femeninos y el otro las figuras de toreros, tanto en escultura como en dibujo, si bien la imagen que aquí mostramos como ejemplo es una obra realizada en 1913 y que en la actualidad se conserva en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, en la ciudad de Barcelona.

Se le considera un artista prototípico del Art Decó español, y como corresponde a tal estilo artístico sus fuentes de inspiración son de lo más variado. Desde lo más primitivo del arte egipcio o lo clásico del arte griego, hasta las vanguardias de su momento, especialmente las formas cubistas y el arte de Matisse. Sin olvidar sus propios orígenes, de ahí la enorme influencia del arte modernista catalán, del que sobre todo toma sus conceptos e ideas más vitalistas.

Por todo ello, en sus obras se puede apreciar un tono de mediterraneidad que le emparenta con otros escultores europeos de su generación como Aristide Maillol. Y como él, el arte de Manolo se basa en unas formas orgánicas y tiene un tono claramente hedonista.

En cualquiera de sus obras se puede ver como él no ensambla los volúmenes, sino que marca bien a las claras cada uno de ellos, eliminando por completo el plano, algo que los críticos de arte han definido como “linealidad volumétrica”. Y si éstas son sus características formales más personales, uno de los detalles temáticos que personalizan su obra es que él introdujo de alguna forma la ironía en las figuras de los personajes representados, a los cuales siempre los vemos muy humanizados, con algún detalle realista que nos revela al carácter del personaje retratado.

En general, sus esculturas suelen ser de pequeño tamaño, y de hecho Manolo Hugue confesó en más de una ocasión que le hubiera gustado realizar una obra de dimensiones monumentales. Aunque lo cierto es que ese encargo de gran tamaño que le diera mucho prestigio nunca llegó, y lo verdad es que llegó a pasar por ciertos apuros económicos, e incluso subsistió en ocasiones sin vender obras y sus únicos ingresos procedían de lo que le daba su marchante cuando no conseguía vender sus obras. Y eso pese que Manolo Hugue se relacionó con otros grandes artistas de su tiempo, de hecho durante un tiempo fue bastante afín al círculo bohemio que se creó en torno a Pablo Picasso. Sin embargo, acabó su vida en una pequeña población cercana a Barcelona, viviendo hasta la fecha de su muerte como lo que en realidad era: un campesino catalán.

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