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Camino del Calvario de Bassano

Publicado por A. Cerra

Estamos ante un lienzo pintado con la técnica del óleo hacia el año 1540, y cuyo autor sería el italiano Jacopo Bassano. Una obra que hoy en día se expone en la National Gallery de Londres.

El verdadero nombre de este pintor sería Japoco da Ponte, pero tanto él como parte de su familia que también fueron artistas, adoptaron el nombre de su localidad de nacimiento, Bassano, de la región del Veneto. Y sabemos que nació allí, pero no cuando, ya que el único dato fiable que se tiene es que fue un artista que trabajó más o menos desde el año 1535 y que falleció en el 1592.

Camino del Calvario de Bassano

No obstante, su época de mayor esplendor tuvo lugar entre 1545 y 1560 cuando fue realmente un artista cotizado, e incluso se le llegó a comparar en algún momento con el gran genio veneciano: Tiziano. De hecho su taller alcanzó un gran prestigio, y por eso no le faltaba trabajo, tanto que allí trabajaban sus cuatro hijos, los cuales lo mantuvieron posteriormente. Eso sí especializados en pintura de género campestre y nocturno.

Al observar esta escena, lo primero que llama la atención es el amontonamiento de los personajes, algo que todavía se acentúa más teniendo en cuenta los imponentes cuerpos de los mismos, especialmente los de los musculados verdugos. Pero es cierto que el cuadro original no daría esta sensación, ya que se sabe que fue cortado por los laterales, de manera que la escena casi no respira.

En Bassano, pese a ser un pintor veneciano hay características que lo unen con otros maestros a los que conocía. Por ejemplo, admira el dibujo de Rafael, o sin duda conoce la forma de pintar de Durero, especialmente a la hora de plasmar los sentimientos de los personajes religiosos en los momentos de máximo dolor.

Sin embargo, tiene otros factores muy propios de Venecia y de un Renacimiento muy avanzado. De ahí, el dinamismo de toda la composición, en la que dominan las líneas diagonales. Esas líneas son las que nos van a guiar por todo el cuadro.

Comencemos en el lado inferior derecho. Allí está la Verónica con un vestido típicamente veneciano que se inclina hacia Cristo para secarle el sudor y la sangre con un paño que ocupa una zona muy importante de la escena. Pero esa diagonal continúa hacia Jesús sufriendo y se prolonga por el gesto del verdugo que tira de la cuerda.

Tras todo esto hay más personajes, como las Tres Marías, San Juan con su manto verde, otros verdugos o caballeros a caballo viendo la escena. Todo es de enorme intensidad, en algunos casos en actitudes muy expresivas, y otras mucho más contenidas. Ese es el caso de la Virgen María que destaca por estar de pie, con un manto oscuro y por secarse sin aspavientos las lágrimas.

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