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Capilla Sassetti de Ghirlandaio

Publicado por A. Cerra

Capilla Sassetti de Ghirlandaio

El artista florentino del Quattrocento Domenico Ghirlandio (1449 – 1494) pintó numerosos frescos en las iglesias de su ciudad natal, así como en otras poblaciones de la Toscana, como en la Colegiata de San Gimignano donde decoró la capilla de Santa Fina. Sin salir de Florencia, sus trabajos los podemos encontrar en Ognissanti, en el refectorio del convento de San Marcos o en su famosa Capilla Tornabuoni de Santa Maria Novella. Y otro de sus grandes trabajos florentinos es la Capilla Sassetti en el interior de la iglesia de Santa Trinitá, un trabajo que realizaría hacia el año 1485.

Ghirlandaio, cuyo verdadero nombre era Domenico di Tommaso Bigordi aprendió la técnica de la pintura al fresco junto a Alessio Baldovinetti, y eso sumó su interés por el arte antiguo y también por lo que descubrió de la pintura flamenca. Mientras que en lo referente a la pintura italiana se dejó influir por artistas contemporáneos como Andrea del Castagno, Filippo Lippi o Andrea del Verrocchio.

El resultado de todo ello es un estilo personal caracterizado por una gran plasticidad, además de que sus figuras suelen tener unos contornos muy bien definidos. Por otra parte se puede ver que fue un consumado maestro a la hora de organizar escenas con un alto número de personajes.

También es destacable que pese a realizar principalmente pinturas de temáticas bíblicas, suele haber algo de tono profano en sus representaciones. Tanto es así que no era raro que incluyera en las mismas a personalidades conocidas en su tiempo y en su ciudad.

Un compendio de muchos de estos elementos aparecen el conjunto de pinturas de la Capilla Sassetti. Una parte de la iglesia en la que realizó varias escenas, tanto sobre la vida de Jesús como sobre la hagiografía de venerado santo italiano Francisco de Asís.

En cada uno de esos tramos se ven representaciones que tienen a la grandiosidad, multiplicada por la presencia de elementos arquitectónicos de la Antigüedad. Pero eso no significa que no domine un tono realista, más propio del arte flamenco. Por ejemplo, en la escena de la Adoración de los Pastores es muy evidente el vínculo de esta obra con el célebre Tríptico Portinari del pintor Hugo van der Goes.

Por cierto, en esta escena religiosa, se distinguen dos detalles muy interesantes. Por ejemplo, la cuna del Niño Jesús es un sarcófago romano. O entre los pastores que adoran al pequeño, se ve un autorretrato del propio pintor.

En definitiva, Ghirlandaio fue un pintor muy destacado y muy interesante del primer Renacimiento, y por si fuera poco fue el primer maestro del grandísimo Miguel Ángel Buonarroti.