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El cleptómano de Géricault

Publicado por A. Cerra

Este retrato realizado al óleo y pintado sobre lienzo es obra del pintor romántico francés Theodore Géricault. Concretamente es un cuadro que realizó a caballo de los años 1822 y 1823. Y en la actualidad forma parte de la colección de pintura del Museo de Bellas Artes de Gante, en Bélgica.

Géricault realizó toda una serie de retratos de personajes marginales, especialmente de aquellos con algún tipo de demencia y locura. Y con la representación de personajes como este loco cleptómano quería plasmar iconográficamente una serie de tipos. De hecho, durante esta época de la pintura romántica, los artistas buscaban con los retratos más mostrar el carácter que la apariencia física de los retratados.

El cleptómano de Gericault

El cleptómano de Gericault

Y Géricault se enfrentó a esta tarea presentando a personajes como éste obsesionado por el robo, y en otras ocasiones pintó a otros seres bien variopintos, desde asesinos a melancólicos enfermizos.

Pese a ser una temática muy del gusto romántico, en cambio los colores que utiliza a la hora de pintar esta obra no se pueden catalogar precisamente como propios del gusto más romántico. Aunque está claro que Theodore Géricault, junto a su compatriota Eugene Delacroix son los máximos representantes del arte pictórico romántico, cuya cuna estuvo en Francia durante la primeras décadas del siglo XIX, como reacción al anterior arte neoclásico.

Por ello, la pintura de Géricault, pese a la gama cromática que usa en esta ocasión, es plenamente de su tiempo, sobre todo en lo referente a su pincelada bastante suelta, que aquí se manifiesta en toda la tela, pero se hace especialmente patente si se observa detenidamente como pintó la barba del personaje.

La serie de retratos que hizo de estos personajes marginales y locos, es posiblemente junto a su obra más emblemática: La balsa de la Medusa, lo más logrado de toda su producción. Y en todos estos retratos, pese a que los temas tratados podrían caer en el exceso, lo cierto es que son pinturas con un gran comedimiento. Y consigue presentarnos a estos tipos tan peculiares de una forma muy natural, siendo al mismo tiempo muy reales y muy normales.

También hay que encuadrar este tipo de obras en su tiempo, por ello los historiadores del arte relacionan estos retratos, que son tanto masculinos como femeninos, emparentándolos con los estudios psicológicos que en la época hicieron Lavater o Messerschimdt, un eminente escultor austriaco. Si bien, en este tipo de obras de Géricault no se tiende a la caricatura, todo lo contrario. Tienen cierta justificación de carácter humanitario, y es que hay que tener en cuenta que entre los amigos más íntimos de Thedore Géricault estaba el doctor Georget, uno de los primeros médicos psiquiatras que huía de los tratamientos agresivos con los enfermos mentales y abogaba por un tratamiento más humano de la locura.

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