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El Juicio Final de Fra Angelico

Publicado por A. Cerra

Fra Angelico fue monje y pintor, y su nombre verdadero fue Fra Giovanni de Fiesole. De hecho vivió gran parte de su vida (1387- 1455) recluido en el Convento de San Marcos de la ciudad italiana de Florencia, donde dejó algunas de sus mejores pinturas en forma de frescos que decoran distintas estancias de ese convento. Una de ellas es esta magnífica representación del Juicio Final.

Juicio Final de Fra Angelico

Juicio Final de Fra Angelico

El arte de Fra Angelico se cataloga como propio del Renacimiento, algo lógico por las fechas de su biografía, ya que lo desarrolló a lo largo de Quattrocento, y también por ciertas características de su estilo.

Pero la verdad es que también se observan en sus pinturas propios de estilos anteriores, tanto del arte Gótico como del Románico. Por ejemplo, es muy arcaizante que aquí veamos un Cristo rodeado por una mandorla, al igual que en las pinturas y esculturas medievales de toda Europa. Y también es muy del arte de la Edad Media la disposición que elige para presentar a un lado los justos y al otro los pecadores.

Incluso la perspectiva de carácter curvado que aplica a toda la escena tendría algo que ver con las pinturas murales de los viejos ábsides románicos
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No obstante, también se observan otros elementos más propios de su época renacentista, y que ya le distancian de esos modelos del Medievo. Por ejemplo, todas figuras tienen una misma proporción, incluso la de Dios, lo que le concede una idea de realismo y de humanismo.

En definitiva, el arte de Fra Angelico es un arte de transición entre una época artística y otra, y su gran mérito es que fue capaz de incorporar esas evoluciones en el arte de la pintura, realizando siempre obras de temática religiosa, como este Juicio Final, u otras como la Virgen de la Humildad o sus diferentes representaciones de la Anunciación del Virgen, entre las que destacan dos ejemplos, una realizada con la técnica del temple sobre un soporte de tabla que se salvaguarda en el Museo del Prado de Madrid y otra pintada con la técnica del fresco para el mismo Convento de San Marcos de Florencia.

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