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Tabla de surf de Steve Kaufman

Publicado por A. Cerra

Steve Kaufman (1960 – 2010), o SAK como lo conocía su maestro Andy Warhol para el que trabajó siendo joven, fue un artista con un obra de lo más variopinta. No solo se dedicó a pintar en lienzos, también hizo escultura, fotografías, trabajó en la televisión, hizo vidrieras, y mucho más. Y es que Kaufman, perteneciente a una amplia familia de artistas de variadas disciplinas, siempre dijo que ser artista significaba cambiar de forma constante, y por eso él no sabía ceñir la creación a pintar un cuadro, de ahí que aquí vemos una tabla de surf, pero también firmó otras obras por ejemplo sobre motos o vagones.

Tabla de surf de Steve Kaufman

Del mismo modo, dijo que no concebía crear siempre con un mismo estilo estético, pero es cierto que su arte está claramente enmarcado en la imagen del Pop Art aprendida de Warhol o de sus amigos, como Keith Haring.

Y además de su vertiente creativa todavía sacó tiempo para realizar un buen número de acciones de protesta, y en alguna ocasión acabó en la cárcel por ello. Así como promovió diversas acciones solidarias, comenzando por contratar a personas indigentes para que le ayudaran en su taller de Nueva York, su ciudad natal.

Gracias a eso, durante los años 90 del pasado siglo XX se convirtió en un artista muy cotizado que desarrollaba las ideas más ingeniosas, como crear murales para lanzar sus mensajes en la publicidad de los autobuses o promovió llamativas intervenciones artísticas como tapar la D del famoso cartel de Hollywood en Los Ángeles para recordar a las víctimas del Sida.

De hecho fue entonces cuando se trasladó a California y en esa época se dedicó a pintar a partir de imágenes de superhéroes, como Superman al que vemos en lo alto de la tabla de surf. Bajo él, está el rostro de Marylin Monroe y la icónica Coca Cola, dos elementos que plantean sus vínculos con Andy Warhol y sus años de aprendizaje en The Factory.

Y más abajo aparece la imagen de un habano Cohiba, un tema que le fascinó al que de dedicó varias obras. Entre ellas la decoración de una de la varias motocicletas Harley Davidson que ornamentó con sus pinturas. Así que la referencia a esa moto tan típicamente estadounidense no podía faltar en esta peculiar pintura de Kaufman sobre una tabla de surf, una muestra de la libertad creativa de este artista, que a lo largo de su corta vida realizó todo aquello que quiso. De hecho, al morir tras un ataque cardiaco y una larga secuencia de derrames cerebrales a lo largo de los años pidió que no se llorara su pérdida, ya que según él mismo dijo había tenido la vida de 100 hombres. Y ciertamente al tener en cuenta la larga nómina de las personas a quien conoció, desde presidentes a artistas de todos los ámbitos, y también valorando la huella que dejó en las miles de personas a las que ayudó, se puede decir que tuvo una vida memorable, incluso más allá de su enorme trayectoria como artista multidisciplinar.

Categorías: Pintura, Vanguardias Artísticas del siglo XX