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Palacio Strozzi de Florencia

Publicado por A. Cerra

El Palacio Strozzi es uno de los mejores y mayores ejemplos de arquitectura renacentista en Florencia. De hecho es uno de los palacios más grandes de la capital de la Toscana, ya que la hizo construir uno de los personajes más ricos del siglo XV.

Fue el mercader Filippo Strozzi, el cual como otros ricos hombres de su tiempo mandó levantar monumentales residencias, que a su vez pugnaban entre sí por ser las más grandes y las más bellas. Una pelea que de alguna era una prolongación de la que mantenían en sus negocios.

Palacio Strozzi de Florencia

El caso es que Filippo Strozzi era uno de los más poderosos y por ello eligió un amplio solar para construir su palacio familiar. Y el proyecto de la obra se lo encargó en 1489 al arquitecto Benedetto da Maiano, por supuesto también florentino. Él planteó el ostentoso edificio, de un tamaño enorme pero al mismo tiempo supo impregnarle la armonía de proporciones y de belleza característica del arte del Renacimiento.

Una obra que al mismo tiempo nos trasmite la sensación de un palacio y la de una fortaleza inexpugnable. Un edificio donde se distinguen numerosos elementos heredados de la Antigüedad, pero pasados por el tamiz de la época.

No obstante, no llegó a verlo construido, porque falleció antes de concluir el encargo. Así que Simone del Pollaiuolo fue el que continuó con las obras, y además le añadió la gran cornisa de la parte más alta del edificio de clara inspiración clásica. Así como cambió en el interior el diseño del patio interno que articula todo el conjunto.

Si nos fijamos en el conjunto de la fachada se puede apreciar que se organiza en tres pisos, cada uno con sus vanos. Arcos geminados de medio punto en las dos plantas superiores, y una gran portón en la baja flanqueada por ventanas adinteladas.

Todos esos vanos le dotan de ritmo y armonía a una fachada dominada absolutamente por la piedra. Eso sí, esas piedras se nos presentan de manera distinta, ya que el tamaño de los sillares y sus almohadillado va disminuyendo conforme se gana en altura.

Sin olvidar que se aprecian los viejos elementos de forja que formaban parte de las construcciones de aquella época. Elementos que servían para sujetar las antorchas, también para soportar los estandartes heráldicos y grandes argollas para atar a las caballerías.

En fin, que se trata de uno de los mejores palacios renacentistas de Florencia, y con el que se culmina la evolución de este tipo de arquitectura civil comenzada por el Palacio Rucellai o el Medici-Ricardi. Por eso no ha de extrañarnos que hoy en día su interior se haya convertido en la sede del Instituto Italiano de Estudios del Renacimiento.

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