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El puente de Nantes de Corot

Publicado por A. Cerra

Esta obra la pintó el artista francés Jean Baptiste Camille Corot, más conocido únicamente por Corot. El cuadro lo realizó entre los años 1868 y 1870, y actualmente se expone en las salas del museo del Louvre en París, la ciudad natal de Corot, y muy cerca de donde nació el propio artista en 1796, cuya acaudalada familia poseía una casa en las inmediaciones del Palacio del Louvre.

Puente de Nantes de Corot

Puente de Nantes de Corot

La obra forma parte de una serie en la que el puente de la ciudad de Nantes era el gran protagonista, pero siempre pintado en diferentes momentos del día, para tener oportunidad de captar variados reflejos en el paisaje y distintos puntos de vista y encuadres. De hecho, fue habitual este tipo de series en la producción pictórica de Corot, de manera que un mismo motivo le servía para experimentar en su pintura y descubrir siempre vistas diferentes. No es que Corot inventara este método, pero lo cierto es que con sus experiencias se anticipó a los pintores de la inmediata generación posterior: los impresionistas.

Sin embargo, el espíritu de su pintura en cierto modo se distancia de la obra de Monet o Renoir, ya que a Corot le caracteriza una captación casi mística de la naturaleza, algo muy típico del movimiento romántico. En ese sentido, es mucho más parecido a un contemporáneo suyo, el pintor realista Millet, del que también asimila el empleo y predominio de las luces cálidas para sus obras.

A Corot lo que más le interesa es captar la luz de cada paisaje, una luz que, además de iluminar, le sirve para definir los colores. Y para ello renuncia por completo al dibujo. Su método para pintar era aplicar extensas manchas de color, unas manchas que va combinando poco a poco hasta crear la estructura del paisaje. Con ello pretende captar la esencia del lugar, de ahí ese tono simbólico y místico en sus obras. Lo que le aleja de la posterior pintura impresionista, así como también le aleja del Impresionismo, que Corot nunca llega a romper las formas de los elementos pintados, aún sin dibujarlos, algo que si harán los pintores posteriores.

Corot fue todo un investigador de la pintura, él siguió su propia investigación del hecho pictórico. Por ello aunque tiene similitudes con los pintores paisajistas de la Escuela de Barbizon representada por Theòdore Rousseau, no se plantea pintar un paisaje como un choque emotivo. Él busca ensimismarse y comunicar su propio mundo interior con la realidad exterior representada por la naturaleza. Quiere comprender ese paisaje desde un punto de vista afectivo y profundo.

No considera que las vistas que retrata, aquí en Nantes, en otros muchos lugares de Francia y también en Italia, sean tan solo una especie de espectáculo visual para admirar, sino que lo pretende es tener la experiencia de vivirlos y sentirlos, y para él la mejor forma de hacerlo es pintarlos, y disfrutar con ellos, pintándolos una y otra vez, creando series del mismo lugar, como este puente de Nantes, al que dedicó no una, sino dos series de obras.

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