Arte

Jim Morrison de Denny Dent

Publicado por A. Cerra

El pintor estadounidense Denny Dent (1948 – 2004) ha sido un exitoso artística de las últimas décadas del siglo XX en Estados Unidos. Y si hemos de definir su producción, entonces hay que referirse a él como un pintor tan rápido como extravagante, y sobre todo hay que hablar de él como el pintor del rock and roll.

Jim Morrison de Denny Dent

Es cierto que otros pintores hicieron imágenes con cantantes y músicos del rock and roll, y especialmente hay que mencionar a Andy Warhol que inspiró varias de sus creaciones en Elvis Presley. Pero si hay un creador que centró gran parte de su producción en esta música y sus intérpretes, entonces hay que hablar de Dent, quien por supuesto también pintó a Elvis, y a muchos otros, desde Jimi Hendrix, John Lennon, Tina Turner o David Bowie hasta Janis Joplin o Jim Morrison, el líder de The Doors que vemos en la imagen.

Dent venía de familia de artistas, su abuelo y su madre lo eran, e incluso afirmaban que descendían del gran maestro italiano del Renacimiento: Tiziano. Si bien esto es bastante difícil de confirmar.

No obstante, es innegable la maestría de Dent para la pintura, y sobre todo para la pintura rápida. Esa fue su especialidad. Era capaz de agarrar varios pinceles con ambas manos y en los minutos que duraba una canción, llegaba a realizar sus famosos retratos. De hecho, hacía un auténtico show con ello con público en directo.

De este modo actuaba en diversos eventos musicales y también deportivos. Y aunque su especialidad eran los rockeros, también llegó a pintar a Beethoven mientras sonaba un concierto con su música, o hizo las efigies de personalidades como Eisntein, Martin Luther King o el Papa Juan Pablo II.

Lo cierto es que su arte era un verdadero show, por su frenética forma de pintar, la música y los discursos encendidos que iba proclamando en sus espectáculos. Algunos realmente multitudinarios. Y en ellos pintaba con muchos pinceles en sus manos, o a veces sin ellos, aplicando la pintura directamente con sus manos sobre la tela. Y hasta lo llegaba a hacer con sus pies de vez en cuando, en una variante que llamaba “danza sobre el lienzo”.

En una ocasión, en 1994, llegó a actuar ante 300.000 personas, en la reedición del Festival de Woodstock, y todo ello gracias a una forma de pintar que en sus inicios intercambiaba casi por cervezas. Sin embargo, con posterioridad llegó a cobrar decenas de miles de dólares por sus lienzos, y el Libro Guinness de los Récords quiso incluirlo como el pintor más rápido, algo a lo que se negó Dent argumentando que eso podía banalizar y despistar al público de la calidad y mensaje de su arte.

Categorías: Pintura, Vanguardias Artísticas del siglo XX