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Vista de Alkmaar de Salomon van Ruysdael

Publicado por A. Cerra

Este pequeño óleo pintado sobre tabla (36 x 32 cm) lo realizó el pintor holandés Salomon van Ruysdael (1600 – 1670) y en la actualidad forma parte de la colección expuesta en el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid.

Salomon van Ruysdael fue tío del gran paisajista Jacob van Ruysdael. Ambos integraron la escuela de pintura de la ciudad de Harlem, su lugar de nacimiento. Y aunque Salomon no alcanza en sus obras la calidad pictórica de su sobrino, es un miembro importante del paisajismo flamenco del siglo XVII.

Vista de Alkmaar de Salomon van Ruysdael.

Vista de Alkmaar de Salomon van Ruysdael.

En esta obra lo primero que llama la atención es su formato cercano a las formas cuadradas, algo que es extraño en los paisajes que generalmente tienen hacia unas formas apaisadas. Pero en cambio aquí opta por una composición vertical en la que cuatro quintos de la superficie están ocupados por el cielo. Un cielo sobre el que se recorta el mástil con todo su trapo del velero. Y al fondo se ve el paisaje urbano de la ciudad de Alkmaar vista desde el mar.

En la ciudad se puede distinguir el perfil de las torres de la iglesia de San Lorenzo y otros edificios religiosos, e incluso las aspas de un molino típicamente holandés. Unos molinos que son muy habituales en muchas obras de paisaje que representan estas tierras flamencas, como en la tela Molino Holandés, muy posterior del pintor español de adopción pero belga de nacimiento, Carlos de Haes.

El primer plano lo ocupa la franja baja de mar sobre la que se ven tanto veleros como barcas a remo. Es una composición un tanto difícil pero que la soluciona con el tratamiento de la luz, que irradia desde la línea del horizonte tan baja.

La maestría pictórica de Salomon van Ruysdael se manifiesta en esa luz y también su pincelada delicada se puede apreciar en los detalles minúsculos que se observan en esas embarcaciones y en el perfil de la ciudad.

Respecto al tamaño de la obra, curiosamente en el catálogo de cuadros de este pintor aparecen varias obras de idénticas dimensiones, lo que ha hecho pensar que Van Ruysdael, al igual que otros pintores contemporáneos como Rembrandt, compraban sus tablas en lotes de tamaño uniforme y con ello se las ingeniaban para pintar diferentes tipos de imágenes.

En general, analizando las diferentes vistas de paisaje que nos ha legado Salomon van Ruysdael se puede observar que elegía temas y panorámicas y con ellas iba haciendo pequeñas variaciones en el paisaje. A primera vista podría parecer un tanto monótono. Sin embargo, no se trata de obras estereotipadas, y en cada una de ellas pretende plasmar con frescura e inmediatez esos paisajes, algo que es propio de un naturalismo subjetivo muy peculiar que se dio en el paisaje holandés de este siglo, y que de alguna forma, en ciertos valores se emparenta con los paisajes del Romanticismo que se generaran dos siglos más tarde.

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