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Molino holandés de Carlos de Haes

Publicado por A. Cerra

Este cuadro lo pintó aproximadamente en el año 1884 el artista español Carlos de Haes. Se trata de una obra pintada con óleo sobre tabla y que en la actualidad es un buen ejemplo de las joyas de arte que atesora el Museo del Prado de Madrid pero que no está expuesta por motivos de falta de espacio para mostrar la ingente colección de pintura de la más importante pinacoteca española.

Molino holandés de Carlos de Haes

Molino holandés de Carlos de Haes

Carlos de Haes está considerado como un artista español, si bien nació en el año 1826 en Bruselas, la capital belga. No obstante, gran parte de su carrera la realizó en tierras hispanas, donde falleció en 1898, concretamente en Madrid.

Su llegada a España fue bien temprana, ya que con tan sólo 9 años su familia se instaló en Málaga. Más tarde, siendo un veinteañero regresó a Bélgica para estudiar la pintura flamenca, lo cual también le sirvió para establecer contacto con las vanguardias europeas de mediados del siglo XIX. Este conocimiento de la pintura que se realizaba por aquel entonces lejos de la Península Ibérica, hizo que se dedicara a pintar paisajes al aire libre, lo que supuso toda una revolución en el arte español, que por esos años era de corte bastante academicista.

Poco a poco fue adquiriendo un importante prestigio, lo que provocó que en 1857 consiguiera la cátedra de la Escuela Superior de Pintura en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y también supuso que se estableciera ya de forma permanente en España. Y desde ese puesto hizo una gran labor divulgadora y de formación, de hecho fue responsable de toda una generación de paisajistas españoles.

Su método para enseñar y también para pintar era salir solo o acompañado al campo para allí realizar bocetos con diferentes vistas y elementos del paisaje, y posteriormente acometer la obra propiamente dicha en el taller. Con ello su intención era imitar lo más fielmente posible la naturaleza, y sin embargo no dudaba en afirmar que cada persona contemplaba la naturaleza de una forma diferente. Consideraba que la naturaleza era la fuente de la belleza, y por lo tanto había que imitarla, y olvidarse de la imaginación porque no es necesaria para crear vistas hermosas.

Con esos preceptos llegó a crear aproximadamente 4000 obras, todas ellas propias de un momento de transición en el arte. Está catalogado como un pintor realista, pero al mismo tiempo en sus pinturas se aprecian elementos propios del Romanticismo, sobre todo por sus efectos de luz y su preferencia por paisajes montañosos y de cierto misterio, lo que le emparenta con Caspar David Friedrich.

Aunque Carlos de Haes es un representante del nuevo plenairismo (con el último paso por el taller), y tal vez por eso se descubren rasgos del Impresionismo, aunque no posee la espontaneidad de los famosos Monet o Renoir.

Y además hay que tener en cuenta su formación y la influencia del detallismo de la pintura flamenca. De hecho esta pintura nos muestra un paisaje de tierras holandesas, que nos presenta uno de los habituales molinos del país, así como su típico paisaje en el que se descubre horizontes muy bajos y los cielos tormentosos habituales en esas latitudes.

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