Arte

Inicio Impresionismo, Pintura El deshielo en Vetheuil de Monet

El deshielo en Vetheuil de Monet

Publicado por A. Cerra

Claude Monet abandonó a finales del verano de 1878 su adorado Argenteuil, el lugar donde vivió desde 1872 y donde había pintado tantas obras. De hecho, convirtió a este lugar en el epicentro del arte impresionista, ya que hasta aquí atrajo a otros artistas como Cailebotte, que como Monet pintó las famosas regatas de Argenteuil, o sus amigos Manet que retrató a su colega pintando sobre una barca, o Renoir que prefirió pintar a la esposa de Monet.

El deshielo en Vetheuil de Monet

El deshielo en Vetheuil de Monet

Pues bien, como decíamos Monet se fue de allí y se trasladó a Vetheuil, ubicado en el valle del río Sena y todavía más alejado de la gran capital, París.

En ese lugar descubrió un motivo para su pintura que no podía haber llevado a cabo en su anterior residencia. Y ese fue el pintar un río helado, algo que ocurrió en el invierno de 1879 y 1880 momento en el que pintó este lienzo que en la actualidad se expone en el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid.

El agua en sus diferentes manifestaciones le fascinaba como motivo pictórico, y desde luego también la nieve y el hielo por su carácter mutante y efímero, y por la capacidad que esos elementos tenían para transformar, recibir y reflejar la luz.

Jugaba con esas ideas, y en este lienzo por ejemplo podemos ver como toda la superficie del río se ha helado, y el pintor nos la presenta como una amplia superficie en la que ha diluido un montón de colores, planteando en imagen una especie de metáfora de como el hielo finalmente se diluye, se derrite y se convierte en líquido.

Por otro lado es una imagen en la que podemos sentir el frío en nuestras propias carnes gracias al modo en el que ha representado con líneas muy agudas los témpanos flotantes o los árboles sin hojas que crecen en la orilla.

Es interesante ver el cuadro en su conjunto, y comprobar como el pintor lo ha construido a partir de un auténtico entramado de formas verticales y horizontales, una estructura bastante meditada y medida. Sin embargo, la gran maestría de Monet consiste en que este tipo de composiciones con cierto rigor geométrico no son nada raras en sus obras, y sin embargo eso no es impedimento para que sea capaz de darle a la imagen su tono poético y desde luego una verosimilitud natural en la que no notamos esa estructura muy estudiada.

Categorías: Impresionismo, Pintura