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Retrato de Isabel de Requesens de Rafael

Publicado por A. Cerra

Para ser justos, hay que decir que este cuadro que guarda el Museo del Louvre, tiene una autoridad compartida. Por un lado se reconoce la mano del gran maestro, Rafael Sanzio, pero también es innegable que gran parte del cuadro la realizó uno de sus mejores discípulos, Giulio Romano. Algo que incluso está constatado por declaraciones del propio Rafael.

Retrato de Isabel de Requesens de Rafael

Se trató de un encargo hecho por el cardenal Bibbiena en nombre del Papa Leon X. Había que retratar a Isabel de Requesens, esposa de Ramón de Cardona, virrey de Nápoles. Y es que la belleza de esta joven de origen español se había convertido en casi legendaria en su momento, y el Papa quería regalarle al rey de Francia, Francisco I, algún cuadro con su tema favorito: mujeres hermosas.

De forma que le encargaron a Rafael este cometido, pero el maestro decidió enviar a Nápoles a su discípulo más aventajado, para que tomara apuntes y realizara gran parte de la obra, sobre todo su vestido y la ambientación, reservándose para sí mismo el rostro de la joven. Y sin duda en esa cara se nota toda la delicadeza del arte de Rafael, quien crea a partir del color y la luz una superficie que nos da una idea perfecta de las suaves mejillas de la joven, con una nariz pequeña, una boca casi infantil y unos cabellos rubios y rizados que dan la sensación de seda pura.

En definitiva, estamos ante uno es uno de los retratos más espectaculares y logrados del artista, a la altura de su famosa Dama del Unicornio o de La Fornarina.

Tal es así que ya en su tiempo abundaron las copias de esta obra, e incluso el propio Rafael hizo réplicas con ciertas variaciones para elaborar el retrato de otras mujeres.

La obra está datada en el año 1518 y durante mucho tiempo los investigadores creyeron que era otra la mujer retratada, otra belleza de origen español afincada en Nápoles, Juana de Aragón, descendiente de Fernando el Católico. E incluso durante mucho tiempo así constaba en el catálogo del Museo del Louvre. Sin embargo, recientes estudios han confirmado que la retrata fue Isabel de Requesens (1495/95 – 1532), una mujer que no solo inspiró ella obras de arte. También las encargó, y es que cuando falleció su esposo, para honrar su memoria decidió encargarle al escultor renacentista Giovanni Merliano da Nola un sentido mausoleo realizado en mármol de Carrara. El cual se ubica en Bellpuig, en España, tierra natal del matrimonio. Si bien, cuando ella falleció 10 años después, no acabó enterrada aquí, sino en una iglesia napolitana.

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