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Abr

Cubismo (II)

Publicado por Chus el 3 de Abril de 2008 a las 02:04 pm

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Dentro de la evolución del cubismo y de la mano de Picasso y Braque suelen distinguirse dos fases, la del denominado “Cubismo analítico” y la del “Cubismo Sintético”. El “Cubismo Analítico” se caracteriza por la descomposición de las figuras en formas geométricas, que luego se reordenan como si fuese un puzzle. Las estructuras geométricas aparecen fragmentadas como si contemplásemos un espejo roto. Los objetos aparecen descompuestos por efecto de los múltiples puntos de vista. La atención se centra en la forma del objeto, pero no en su color, por lo que hay una tendencia acusada a la severidad cromática con los ocres y los grises. Los fondos y las figuras se unifican en su tratamiento, acentuando así el carácter autónomo del cuadro, lejos de la ilusión de profundidad de la perspectiva tradicional, con lo que tampoco hay representación del volumen. Se trata de un estilo austero y anti ilusionista. Ejemplos de Cubismo analítico son las obras realizadas por Picasso y Braque en los años 1910-1912, como por ejemplo “Retrato de Vollard”, y “Muchacha con mandolina” de Picasso y “Hombre con guitarra” de Braque.

Hacia el año 1912 hacen su aparición en la pintura cubista las letras, las cifras y el collage, que sirven de contrapuntos reales a la otra realidad que es la pintura. La utilización del collage supuso un duro golpe a los medios pictóricos tradicionales y al concepto de pintura como imitación de la realidad exterior a ella. Los cubistas, lo usarán de diferentes formas, como simples planos de color, como representación o sugestión de objetos por analogía (por la forma de recortarlos, por los materiales imitativos como madera o mármol, etc.), o simplemente como realidad trasladada al cuadro, como el periódico, el paquete de tabaco, la etiqueta de una botella, etc.

Del collage arrancó la segunda fase cubista, la del “Cubismo Sintético”, en la que el pintor ya no parte del análisis de un motivo en particular, sino de los materiales pictóricos con los que organiza el motivo. Crean collages, cuadros que además de imagen incorporan elementos materiales en relación con el tema representado. Se enriquece mucho el cuadro al provocar contrastes de texturas y representar mejor la esencia de los objetos. Tal vez una de las obras maestras de esta fase sea “Los Tres Músicos” de Picasso.

Tanto Picasso como Braque realizaron esculturas cubistas, como “Fernande” de Picasso o “Mujer de pie” de Braque, caracterizadas por insertar diferentes volúmenes en los que descomponen el objeto y luego lo rehacen teniendo en cuenta el hueco como elemento que forma parte también de la escultura.

Posteriormente a la desaparición del movimiento, otros estilos y vanguardias van a tomar elementos del estilo para adaptarlos a sus peculiares maneras de entender el arte, como fue el caso de Archipenko en la escultura o del orfismo de Delaunay, y del futurismo de Boccioni y Carrá. Incluso en la obra de Picasso, pese a no adscribirse con claridad a ningún movimiento, el estilo deja huella, como podemos ver en obras como el Guernica, que tiene reminiscencias de su etapa cubista.

3
Abr

El Cubismo (I)

Publicado por Chus el 3 de Abril de 2008 a las 01:41 pm

retrato-de-vollard-de-picasso.jpgEl Impresionismo parece marcar un punto de inflexión entre el arte tradicional y el contemporáneo, ya que después de él, los postimpresionistas abren los caminos hacia la vanguardia de los primeros años del siglo XX. Pese a ello, el arte nunca dejó de emplear como punto de referencia la realidad circundante. Tan sólo la aparición del cubismo, hará que el arte deje de ser intérprete de la naturaleza exterior. Se trata de un movimiento de vanguardia que se desarrolla fundamentalmente entre los años 1907 y 1920, aunque tuvo una gran repercusión en muchos y variados artistas posteriores.

El cubismo fue un movimiento netamente intelectual, mental y, en ese sentido supone una vuelta al rigor analítico propio del Renacimiento cuatrocentista. Se aleja por completo de cualquier pretensión de reflejar la naturaleza, reivindicando el papel del arte por sí mismo y como medio de expresar las ideas. En su afán por captar la esencia de las cosas más allá de su simple apariencia (“los sentidos solo perciben lo que pasa, la inteligencia, lo que permanece”), las reinterpreta de una forma racional y geométrica. Así el artista, rellena los huecos que nuestro ojo no percibe.

Entre los antecedentes del cubismo nos encontramos con las experiencias de Cézannne, al reducir las formas de la naturaleza a referencias geométricas, como el cilindro, el cono o la esfera. También a la moda del arte primitivo y a las modernas nociones de la filosofía de la mano de Shopenhauer, por ejemplo. Lo mismo que las modernas nociones de la física, las teorías acerca del espacio-tiempo que propugnaban una especialidad novedosa basada en la visión plural de los objetos, muy alejada de la tradicional que se fundamentaba en un único punto de vista.

En su afán por captar la esencia de las cosas, más allá de su apariencia, los pintores cubistas rechazan la perspectiva convencional, al considerarla artificiosa. Superponen los planos y enfocan los objetos desde distintos puntos de vista. Es como si pretendiesen captar todos los posibles ángulos y puntos de vista de un objeto, incluso los que son invisibles, intentando plasmar la cuarta dimensión, o lo que es lo mismo, la suma de todas las perspectivas. Como consecuencia de ello, aparece la multiplicación de planos característica del movimiento, que da a estas obras su apariencia de rompecabezas. Esto, junto a la geometrización de los objetos, a través de la reducción de las formas alas geométricas elementales son sus principales huellas de identidad.

Priman la línea y la forma (ya que son los aspectos inteligibles y racionales de cualquier objeto, y por tanto, inmutables, las idóneas para plasmar esa buscada esencia) sobre el color y la luz. Debido a ello los colores en ocasiones son neutros, como los grises, los blancos, los verdes claro, etc., y la luz desaparece de los lienzos. Al igual que los fauvistas, exaltan la importancia del plano y, van a usar nuevos procedimientos expresivos, como el “Collage” (papel pegado), ideado por Braque, el pintor que inicia el cubismo, junto al gran maestro Pablo Picasso. Otros destacados artistas cubistas fueron Juan Gris, Fernand Léger, etc.

2
Abr

El Fauvismo

Publicado por Chus el 2 de Abril de 2008 a las 04:01 pm

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Fue la vanguardia que abrió el arte del siglo XX y cerró el del siglo anterior, puesto que los pintores que siguieron esta tendencia se inspiraron en las fuentes postimpresionistas. Suele encuadrarse en los años 1903-1910. Su nombre viene del apelativo francés “fauve” (fiera), dado por un crítico en la primera exposición que realizaron en París, ante la extrema violencia del color de los cuadros. Se trata de un movimiento exclusivo de la pintura, ya que se basa en la exaltación suprema del color, que adquiere una fuerza visual tremenda. Para los fauvistas, el ingrediente esencial del cuadro es el color, es lo que define a la pintura, por lo que llegan a independizarlo del objeto, como ya había hecho Gauguin al pintar un caballo azul, por ejemplo.

El color lo aplican siempre puro, sin mezclar, llegando en ocasiones a pasarlo directamente del tubo al lienzo. La luz desaparece de los cuadros, por lo que tampoco hay sombras, lo mismo que la profundidad, con lo que así las composiciones tienden al plano único, como ya había planteado Gauguin, que es el más claro precedente del movimiento.

Pero las fauvistas también valoran el objeto, ya que sino, éste se perdería entre los colores, debido a lo cual, la línea recupera su energía con trazos gruesos y nítidos. Valoran también el sentimiento que la forma y el color del objeto representado provoca en el espectador.

El máximo representante del movimiento es Henri Matisse, aunque tuvo muchos seguidores, como Derain, Valminck, Rouault, Dufy, etc. Matisse rechaza en sus cuadros cualquier volumen que se opusiera a la forma plana del lienzo, ya que no le interesa ni la perspectiva ni la profundidad, centrando toda su atención en el color, con el que busca proporcionar al espectador paz, quietud, calma y silencio. En su obra “Armonía en rojo, la sobremesa” de 1908, representa una escena de un interior, en la que aparece una mujer, una serie de objetos (entroncarían con las naturalezas muertas) y una ventana a través de la que se vislumbra un paisaje. En este cuadro puede observarse la aplicación de colores intensos en áreas planas y, que el color lo invade todo, llegando a confundir los objetos, debido a lo que emplea la línea curva, sinuosa, para delimitarlos y que no se pierdan o confundan. La única sensación de profundidad se limita a la ventana superior. No hay sombras ni gradaciones tonales, usa la mancha plana de color en ocasiones con grumos y empastada, lo que le confiere un gran valor plástico y matérico. Destaca también la decoración en forma de arabesco, que nos habla del valor que el maestro otorga al elemento ornamental, despreciado por otros artistas.

En el año 1910 pinta “La Danza”, en la que una serie de figuras aparecen enlazadas en un alarde de simplificación radical del dibujo, como si fuesen arabescos, líneas sinuosas. Se trata de un enorme mural, en el que hay pocos colores, dispuestos en amplias superficies, como tratando de envolver al espectador en el colorido contrastado.

2
Abr

Las Vanguardias del Siglo XX

Publicado por Chus el 2 de Abril de 2008 a las 03:26 pm

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En los primeros años del siglo XX, una serie de grupos de pintores jóvenes empiezan a buscar un nuevo lenguaje estético, que sea coherente con la nueva sociedad del siglo XX, en la que se encuentran los automóviles, los cines, los aviones, etc. Buscan un arte que pueda satisfacer al ser humano moderno, al nacido de la civilización industrial. El camino que emprenden tiene una doble dirección, por un lado la de desmontar los valores del arte tradicional, en apariencia inamovibles, y por el otro, la de concretar alternativas en la búsqueda de un nuevo arte, acorde al nuevo siglo.

El nuevo arte del período queda al margen de cualquier dogma o principio universal, disgregándose en un montón de tendencias distintas que se suceden vertiginosamente y conviven en el tiempo y en el espacio. Muchas de ellas son contradictorias entre sí, pero comparten un carácter radicalmente innovador, son las vanguardias, llamadas así por ir por delante del gusto predominante. El Impresionismo fue el último de los estilos unitarios, tras él, predomina la diferencia entre los artistas. El arte del siglo XX, condicionado por las transformaciones políticas y socioeconómicas, se democratiza también, ya que ahora se dirige a todas las conciencias estéticas, no solamente a los grupos de poderosos.

Las vanguardias tienen en común la búsqueda de un nuevo lenguaje expresivo, de nuevos temas y, ante todo la defensa de la libertad del artista. Fueron corrientes de creación que buscaban abrir caminos nuevos en la expresión artística, ya que para ellas el fin del arte no es representar la naturaleza o la historia, sino para que el artista exprese su interior. Las vanguardias fueron muy numerosas, pero pueden sintetizarse en dos posiciones básicas, por un lado, las que buscan respuestas a sus preguntas mediante el uso de la razón, como el Racionalismo, el Neoplasticismo o el Cubismo y, por otro, las que las buscan mediante la utilización de la emoción, como el Expresionismo, el Dadaísmo o el Surrealismo.

Los iniciadores de las vanguardias se conocían y convivían entre ellos y, aunque cada uno defendía su punto de vista, solía comprender y respetar la valoración estética de los demás. Una gran parte de estos artistas que conformaron las vanguardias, viven en el París de los primeros años del siglo XX, con lo que esta ciudad se convierte en el centro del arte, sobre todo el entorno del Barrio Latino. La mayoría de estos movimientos nacen en su momento como “malditos” en los primeros años, pero luego son plenamente aceptados por el público. Por último, cabe destacar que ningún artista permaneció en un estilo de forma inmutable a lo largo de su carrera, por lo que resulta más correcto hablar de diferentes etapas dentro de la trayectoria personal de cada uno de ellos. No debemos olvidar en ningún momento que, ante todo se trata de un arte individual, por lo que cada artista experimenta a su manera.

Entre estas vanguardias o “ismos” de los primeros años del siglo XX cabe destacar el Fauvismo, el Expresionismo, el Cubismo, el Futurismo, el Dadaísmo, el Surrealismo y la Abstracción.

1
Abr

Villa Saboya de Le Corbusier

Publicado por Chus el 1 de Abril de 2008 a las 11:26 am

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Le Corbusier es el arquitecto que domina la arquitectura de los años veinte en Francia, y para ello se basa en los conceptos urbanísticos de Garnier, en la utilización de los nuevos materiales industriales, en la tecnología de las máquinas y en los recursos de la ingeniería, además de tener en cuenta las nuevas corrientes del diseño industrial. Fue el principal representante del funcionalismo europeo, arquitecto de gran repercusión, ya que proporcionó soluciones cómodas y alcanzables a los problemas ocasionados por el crecimiento de las ciudades europeas a lo largo del siglo XX, soluciones que, en gran parte, siguen vigentes en la actualidad. En su arquitectura propuso el uso de volúmenes nítidos, simples, que lo identifican con el cubismo. Definió la vivienda como “una máquina para vivir”, lo cual va a llevar a cabo tanto en sus construcciones colectivas como individuales.

Esta casa es una villa realizada en las afueras de París en los años 1929-1931, que supone una ruptura con el anterior tipo de casas de estas características y ejemplifica una villa típicamente funcionalista, ya que sigue los cinco principios básicos de este tipo de arquitectura, formulados por Le Corbusier. En primer lugar se levanta sobre pilotes, para una mejor disposición del espacio. La idea de elevar sobre pilotes, hace que el muro no sea un elemento de carga, sino de cierre de espacios (o de apertura). En segundo lugar, remata en terraza, es la cubierta plana, aplicando aquí el principio de la terraza-jardín. En tercer lugar, la planta es libre, y el uso de esa libertad con respecto al muro la da la utilización del hormigón armado. En cuarto lugar, las ventanas son longitudinales y están dispuestas a lo largo de toda la fachada y, en quinto lugar, la fachada es libre. La casa es un perfecto prisma, de planta cuadrada, con los cuatro frentes iguales. Además de todo esto los volúmenes son nítidos, puros, remarcados por la utilización de un único color, el blanco. Hay un cuidadoso estudio de la iluminación, y la ventilación.

Los materiales que utiliza son el hormigón armado, el vidrio y la madera. Su concepción del edificio es la de un juego de volúmenes nítidos unidos por la luz, debido a lo cual emplea el cubo, el cilindro, etc., por ser las grandes formas primarias las que la luz revela mejor. En esta concepción estética ahora encaja mejor que el edificio se levante sobre los soportes, resaltándolo como un volumen aislado de la tierra, como una especie de caja grande. Enemigo de las arbitrariedades, fija un criterio rígido de proporciones, tomando como modelo la altura humana que, dividida en porciones le da un repertorio de rectángulos armoniosos.

Con respecto al interior, cabe destacar es uso de rampas interiores para poder pasear por la casa, y que resulta bastante aséptico y armónico, lo que continúa en la cubierta plana que lo remata. Para algunos críticos es un modelo de casa netamente urbano, por lo que al encontrarse en plena campiña resulta desolada y triste, por lo que la ven más como una “escultura” a admirar que como un edificio habitable y acogedor. Para otros, en cambio supone un modelo a imitar como algo clásico, debido a la sencillez y pureza de sus formas.

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