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Coracero francés, Madrazo

Publicado por Laura Prieto Fernández

José de Madrazo y Agudo es el iniciador de una larga y exitosa saga de pintores españoles que culminó con el conocido artista Mariano Fortuny y Madrazo, una de las figuras más relevantes de la pintura española de todos los tiempos, sin embargo años antes su bisabuelo ya se perfilaba como uno de los mejores pintores de España y así lo demuestra en la obra que aquí analizamos, Coracero Francés.

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La obra que aquí nos ocupa aúna de una manera espectacular dos géneros pictóricos, retrato y paisaje; según la moda de la época era común que los altos dignatarios militares se hiciesen retratar junto con su caballo en un paraje natural, de esta manera el artista encargado de realizar la obra no sólo debía ser un gran retratista que supiese captar la gallardía y elegancia del retratado y del animal que lo acompaña sino que, además, debía situar la escena en un paisaje minucioso y detallado.

Jose de Madrazo y Agudo (1781 – 1859) natural de Santander, Cantabria, se trasladó a Madrid para formarse como pintor en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. No obstante a principios del nuevo siglo Madrazo se trasladará a París donde se formó bajo el liderazgo de uno de los mejores artistas neoclásicos de todos los tiempos, Jaques Louis David. Fue precisamente su maestro quien le convenció para que acudiese a Roma a estudiar a los clásicos y fruto de aquella etapa es el cuadro que aquí nos encontramos.

La obra se trata de un gran cuadro de formato vertical que mide dos metros de altura y casi metro y medio de anchura pintado en óleo sobre lienzo y que fue adquirido por el Museo del Prado en el año 2009; desde entonces se exhibe como parte de sus fondos permanentes. La obra representa como su propio nombre indica, a un coracero –un militar con coraza de alto rango- de origen francés. La figura del soldado aparece en una postura relajada, apoyado en un tronco junto a su caballo y con el semblante distraído y mirando fuera de encuadre, esta misma postura también fue utilizada en un cuadro pintado tan sólo un año antes por el artista y que hoy también se exhibe en el Museo del Prado de Madrid, Amor divino y Amor Profano. Pese a todo, el representado aparece con un gesto elegante mostrando sus medallas. El artista ha sido capaz de captar de una manera muy realista la calidad de los materiales, así se contrapone la brillante armadura de metal con los pantalones blancos de malla mucho más suaves y ligeros.

Mucho se ha especulado en los últimos tiempos acerca de la identidad del joven caballero representado por Madrazo pero parece ser que según los últimos estudios realizados al respecto el representado se podría tratar de Jean Baptiste Poret-Dulongval, un soldado francés galardonado con la Medalla del Honor que vemos en su armadura y que una vez retirado del campo de batalla ocupó un lugar importante en la embajada francesa de Madrid.

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