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Hallgrímskirkja

Publicado por A. Cerra

A veces se comete el error de decir que esta iglesia de Reikiavik es la catedral de la capital de Islandia. Sin embargo, no es así, ya que la ciudad tiene ya dos templos catedralicios, uno que sirve como catedral para los católicos, y otro que es el principal del credo luterano en la urbe. Y precisamente a esta religión también pertenece esta iglesia de Hallgrímskirkja.

Hallgrimskirkja de Reikiavik

Hallgrimskirkja de Reikiavik

Pero aunque no tenga el rango de catedral, lo que sí que está claro es que este es uno de los edificios religiosos más modernos de Europa y también el más alto de todo el país, si no se cuenta estructuras de comunicaciones no habitables. Concretamente la Hallgrímskirkja alcanza casi los 75 metros.

Su autor fue el arquitecto Guojon Samuelsson, quién creó un edificio de aspecto muy contemporáneo, y sin embargo sus formas están completamente inspiradas en los paisajes naturales de Islandia, sobre todo basándose en los flujos de la lava basáltica que caracterizan el paisaje volcánico de esta isla del Atlántico Norte.

En cuanto a las fechas de su construcción hay que decir que se alargó mucho en el tiempo, ya que la obra fue encargada en 1937, pero las obras no comenzaron hasta que no acabó la Segunda Guerra Mundial en el 1945, y los trabajos se prolongaron varias décadas hasta el año 1986. Desde entonces, dada la altura del edificio y lo llana que es la ciudad, se ha convertido en uno de los referentes del paisaje urbano de Reikiavik, ya que en la práctica es visible desde casi cualquier lugar de la capital.

Otra curiosidad es que la iglesia no lleva el nombre de ningún santo, como es habitual, sino que su denominación evoca el nombre del clérigo y poeta islandés Hallgrímur Pétursson, famoso por sus himnos compuestos en el siglo XVII.

Interior de Hallgrímskirkja

Interior de Hallgrímskirkja

También hay que mencionar que la espectacularidad de su exterior, contrasta con la sobriedad de las tres naves del interior, algo muy habitual en las iglesias luteranas. Y tan solo destaca un gran órgano, así como la estatua de Cristo que hay a la entrada.
En definitiva, este templo es un buen ejemplo para conocer ejemplos de moderna arquitectura del siglo XX realizada fuera de los epicentros artísticos más conocidos del planeta.

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