Arte

Yakushi-ji

Publicado por A. Cerra

El de Yakushi-ji es otro de los templos más antiguos de Japón. Una construcción que se originó entre los años 680 y 698, o sea que es anterior a otros grandes templos de la ciudad de Nara como es el caso del Todai-ji o el de Horuy-ji.

Conjunto del templo japonés de Yakushi-ji

En este caso lo mandó construir el emperador Tenmu a modo de ofrenda para conseguir que sanara su esposa, aquejada de una dura enfermedad. Pero las obras fueron bastante lentas, ya que se tardaron 18 años en acabarlo. Además inicialmente se levantó en Fujiwara, pero en el año 710 se decidió trasladarlo íntegramente y pieza a pieza a Nara, por entonces la capital del imperio. De hecho, esta fase de la historia japonesa se conoce como Periodo Nara.

Pero no acabaron aquí las epopeyas del Yakushi-ji, ya que en Nara llegó a sufrir hasta cinco incendios. De esta forma, en la actualidad lo único que es auténticamente fiel al original es la pagoda oriental, mientras que la occidental o la gran sala de oro son construcciones del pasado siglo XX.

Lo interesante es la planta global del templo que consta de una muralla rodeando el recinto, una puerta monumental de acceso y luego los espacios habituales que se repiten en otros templos shinto. O sea, la sucesión de garán, chumán y kondó, a lo que habría que sumar las dos pagodas, así como las diferentes salas auxiliares que se distribuyen de forma simétrica respecto al eje principal del conjunto.

Pagoda oriental de Yakushi-ji


De hecho, esa característica de la simetría aquí está muy reforzada y se debe a la enorme influencia que tuvo la arquitectura china en los templos japoneses de esa época. Una influencia que también se denota en la pagoda oriental, que ya hemos dicho que es la más original de todo el recinto.

Aquí se observan características chinas como que dispone de zócalo o que hay escaleras en todos sus lados. Además de que es una pagoda de planta cuadrada, que tiene tejados dobles, es decir, que tiene 3 pisos y 6 tejados. Al igual que son influencia china el mástil con sus siete quitasoles, e incluso su interior.

Y si comparamos el sistema de colocación de los soportes y listones de esta construcción con otras un poco posteriores, como es el caso del Horyu-ji, se puede observar que en el Yakushi-ji el sistema de ensamblaje es más ingrávido, aunque al mismo tiempo es de un factura más complicada.

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