Arte

Inicio Gótica, Pintura Epifanía, El Bosco (I)

Epifanía, El Bosco (I)

Publicado por Laura Prieto Fernández

La producción artística de El Bosco es una de las más atractivas que han llegado hasta nosotros, en ella el artista conjuga una gran calidad artística con una desbordante imaginación; En obras cuya temática es una apariencia sencilla y habitual el pintor flamenco tiene la asombrosa habilidad de recrear un mundo de fantasía, este es el caso de la obra que aquí nos ocupa, el Tríptico de la Epifanía o La Adoración de los Magos.

01tripty

Hieranymus Bosh, también conocido como Jeroen Van o más sencillamente como El Bosco (1450-1516) es uno de los artistas flamencos más reconocidos de todos los tiempos. Los datos que conocemos acerca de su vida no son muchos y a menudo contradictorios. Procedente de una familia de pintores y originario de Aquisgrán su hermano mayor se quedó con el apellido Aeken lo que obligó al artista a utilizar el sobrenombre de Bosh en referencia a la ciudad donde se crio.

El misticismo de su pintura se encuentra influido por la corriente prerreformista, con un fuerte contenido del pecado en la sociedad de su tiempo mostrándose muchas veces más crítico que didáctico. La obra que aquí analizamos “La Adoración de los Magos” se trata de un óleo sobre tabla cuya datación como muchas de las obras de El Bosco, algunos autores consideran que el lienzo debe datar de finales del S.XV, entre los años 1485 y1500, no obstante algunos autores retrasan la fecha de realización hasta la primera década del S.XVI, convirtiéndose la tabla en la última obra que el artista realizo en visa.

Según los estudios realizados al respecto parece ser que la pieza fue creada para una de las capillas laterales de la Catedral de Bolduque no obstante, investigaciones más recientes parecen apuntar a que la obra debió de ser de un importante noble de Bruselas y que fue confiscada junto con el resto de sus propiedades por el duque de Alba. Según relatan las fuentes documentales la obra fue entregada al monarca español de la casa de los Austrias quien lo destino a una de las capillas del Real Monasterio del Escorial y a principios del S.XIX se destinó a la colección del Museo del Prado de Madrid.

El tríptico aparece pintado tanto en el anverso como en el reverso; una vez abierto nos encontramos con el tema de La Adoración de los Magos realizado a todo color pero cerrada la obra muestra figuras pintadas en grisalla tal y como mandaba la tradición.En este contexto debemos señalar como las pequeñas obras de decoración móviles (véase los trípticos o los dípticos) fueron muy populares durante la Edad Moderna.

Por otro lado debemos señalar como el uso de la técnica del óleo permitió a los autores de la Escuela Flamenca recuperar la técnica de las veladuras y con ella una asombrosa capacidad para recrear las calidades táctiles de los materiales así como ahondar en el detallismo y realismo del cuadro.

Categorías: Gótica, Pintura