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La conversión de Constantino de Rubens

Publicado por A. Cerra

El título completo de esta tabla pintada al óleo es La aparición del emblema de Cristo a Constantino. Una obra que pintó Peter Paulus Rubens en el año 1622 y que en la actualidad se conserva en el Museo de Arte de Philadelphia en Estados Unidos.

Lo cierto es que se trata de una tabla de dimensiones reducidas (46 x 56 cm) más aún teniendo en cuenta algunos de los cuadros que realizó Rubens, ya que era habitual que optara por formatos enormes como su serie de 22 telas que forman el Ciclo de la Educación de María de Medicis o su célebre imagen de las Tres Gracias del Museo del Prado.

La conversión de Constantino según Rubens

Pues bien este tamaño se debe a que la verdad es que la tabla era el boceto previo para la elaboración de un gran tapiz. Un tapiz encargado en los años 20 del siglo XVII por el rey francés Luis XIII que formaría parte de una serie de tapices que relatarían la historia del emperador Constantino y que iban a ser regalados al poderoso cardenal Barberini.

Sin embargo, finalmente no se hizo este tapiz basándose en la imagen de Rubens, y en cambio se optó por otro modelo del mismo tema pintado por Pietro de Cortona y que a diferencia de este es en formato vertical.

Rubens fue un gran pintor barroco por el dinamismo de sus composiciones, pero en muchos casos los distintos elementos que usaba en sus obras estaban inspirados en el arte clásico. Y aquí se puede ver claramente, ya que vemos a al emperador Constantino sobre un pedestal, mientras que los soldados frente a él están empuñando sus armas oyendo el discurso de su comandante. Una escena que bien pudo ser extraída de algún bajorrelieve de la Antigüedad, de hecho en el propio Arco de Constantino en Roma hay una imagen bastante similar.

Además ese conocimiento del arte clásico por parte de Rubens también se manifiesta a la hora de su representación escrupulosa y cuidada de esas armas, los ropajes o los estandartes que portan los soldados, entre ellos los lábaros, las figuras de águilas o las coronas de laurel. Unos emblemas que fue el propio emperador Constantino quien mandó cambiar tras su conversión al Cristianismo, introduciendo entonces la cruz y el monograma de Cristo.

Por cierto un monograma que el emperador descubre y señala en el cielo del cuadro, si bien según la leyenda, lo que en realidad vio antes de convertirse a la religión cristiana fue la Cruz iluminada. Un hecho que se supone que aconteció antes de la Batalla del Puente Milvio en el año 312.

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